lunes, 1 de diciembre de 2008

URUGUAY ES OTRO PAIS

El título podría parecer obvio, pero no lo es. Muchos argentinos seguimos creyendo que Uruguay es una provincia más, compuesta por hermanos que son iguales a nosotros.

Lamento decirles que no es así. Uruguay es un país, y bien diferente.

En primer lugar, su cordialidad y respeto, hace que eviten el desatino de decirnos que ellos no se sienten nuestros hermanos.
El fútbol, el tango, el asado, el idioma, nos hace sentir que son iguales, pero sus costumbres son diferentes.

Su organización institucional es "estatista", con una alta carga impositiva que muchas veces ahoga los pequeños empredimientos productivos nacionales, pero con un grado de eficiencia poco conocido en el Estado argentino.

Su forma de vida, podría ser "socialista". Suelen tener estilos de vida modestos, con perfil muy bajo aún siendo algunos muy ricos, y no suelen ser consumistas. Esto perjudica la distribución del ingreso, pero evita los grandes contrastes sociales que exhiben sus dos vecinos regionales.

Tienen un tradicional apego por la educación, siempre ha sido una prioridad para ellos. Se puede apreciar desde el simple detalle del uniforme escolar de las escuelas públicas, donde los alumnos portan lo que llaman "moñas", es decir, unos enormes moños distintivos, hasta el despliegue de las salidas de los colegios públicos celosamente custodiadas agentes de tránsito y policial.

En una próxima entrada, les hablaré del "Plan Ceibal" del Latu que es orgullo mundial del Uruguay en materia de educación.

El Estado es laico, esto marca una diferencia sustancial con la Argentina donde el poder de la Iglesia condiciona muchas decisiones políticas.

Su grado de hipocresía es menor a la nuestra. La prostitución allí está legalizada, tienen libreta sanitaria, y hasta se discutió la posibilidad de que paguen impuestos. El matrimonio gay está nacionalmente aceptado, y recientemente, se dió el hecho tal vez más llamativo: El Congreso aprobó la despenalización del aborto. Lo hizo a pesar de la "amenaza" de la Iglesia Católica de excomulgar a todos los legisladores que votaran en forma afirmativa. Sólo el veto del presidente Tabaré Vazquez evitó la promulgación de la norma.

Es un país pequeño y humilde, con escasos recursos naturales, hecho que se siente especialmente en la carencia total de hidrocarburos, lo que ha hecho que cierto "modus vivendi" socialista deba convivir con el más abierto capitalismo internacional en procura de inversiones extranjeras que compensen dichas carencias.

Diría que son más "socialistas" que nosotros en la vida diaria, y más capitalistas en el trato con los inversores extranjeros.

Siempre han priorizado la razonabilidad, el respeto por las reglas de juego, y la previsibilidad del sistema. Aún en circunstancias de crisis han salido de la misma con la mayor cordura posible.

Basta dar como ejemplo que ante la inevitable repercusión del "corralito" argentino en su sistema financiero, el Uruguay, lejos de imitar la medida, dejó caer a los no más de dos bancos que tenían problemas, hecho que a la postre, revitalizó a la totalidad del sistema finaciero que salió fortalecido ante la crisis.

Apenas se formó el movimiento "piquetero" argentino, viajaron al Uruguay en búsqueda de exportar el método de protesta al sindicalismo uruguayo. No sólo tuvieron dificultades de ingreso al país, sino que una vez que ingresaron debieron dar la vuelta a casa... los uruguayos no justifican ni comprenden el corte de rutas, calles ó caminos para protestar por nada. Nada para ellos justifica semejante medida.

Tienen un manejo de los espacios y de los recursos naturales de excelente gestión. En especial sobre la Franja Costera, donde rigen normas tanto provinciales como nacionales restrictivas, a punto tal que establecen retiros de edificación de más de 150m de la pleamar -entre otras regulaciones- que permiten preservar la calidad de sus playas y fisonomía del lugar, hecho que si se hubiera aplicado a ciudades costeras argentinas como Villa Gesell ó Pinamar, su desarrollo urbano y natural hubiera sido totalmente diferente.

En definitiva, es una país consciente de sus limitaciones, y de los recursos que posee, sobre los cuales realiza una gestión sobria, responsable, y con una actitud por sobre todas la cosas, caracterizada por el respeto.

Ambos países tienen mucho que aprender mutuamente, pero la primer enseñanza es comprender que Uruguay es "otro país"...

4 comentarios:

FZ dijo...

hola RF como estás muy bueno el blog, gracias por todas las cosas que encontras positivas en nosotros los uruguayos, aveces necesitamos una caricia para el alma que llegue desde afuera por que nosotros por estar tan adentro no nos damos cuenta.
te estaré escribiendo pronto.
un beso
FZ

Ricardo dijo...

Me alegro que "mi" realidad sobre el Uruguay la reciban como un estímulo. Eso es tal vez lo que le falta al Uruguay, motivación, estímulo, huevos! ya me encargaré de hablar también de eso en una próxima entrada. Gracias por seguirme, y sepan siempre que son bienvenidas las sugerencias, y las disidencias.

tiziana dijo...

mmmmmmmmm Uruguay, sabemos hacer bien las cosas, tambien las sabemos destruir. Espero tu nota sobre los huevos

Ricardo dijo...

jaja Tiziana, no creo que haga una nota sobre los "huevos" que le faltan al Uruguay... pero te puedo anticipar que se refiere a que puedan cuestionar más, más periodismo crítico, que se animen a mover cosas, a quedar mal si es necesario para expresarse, a desafiar a la autoridad cuando sea necesario, a expresar esa libertad tan grande que llevan dentro, exteriorizándola sin pensar en el qué dirán, y sobre todo, a motivarse, a salir del letargo que impuso un Estado omnipresente... crear, proponer, estimular, emprender, desafiar, etc. etc.