martes, 13 de enero de 2009

AQUI COMENZÓ LA GLOBALIZACION




CABO SAN VICENTE. SAGRES. PORTUGAL.

Desde esos altísimos acantilados no se ve ni el horizonte.

El mar está tan abajo que es necesario asomarse para poderlo ver.

Cuando uno se anima, la impresión y el vértigo es indescriptible.

Uno se siente “abrazado” por el mar como en ningún otro lugar.
Un “abrazo” que produce un gran temor y respeto.

De hecho, ese Cabo está envuelto en míticas referencias que hacían los griegos A.C.., afirmando que los hombres no podían estar allí de noche porque era el lugar de los Dioses.

Allí se creó las “Escuela de los Navegantes Portugueses”.

Allí donde “termina la tierra” y comienza un abismo fantasmagórico, donde todos vemos sólo agua y dificultades, los portugueses vieron “un camino”…

Allí nacieron los conocimientos y sueños que llevarían a Vasco Da Gama –entre otros- a Brasil y la India.

Desde allí, partieron las ideas y se forjaron los conocimientos de los marinos que descubrieron los siete mares del Mundo.

Allí comenzó la “Globalización”…

Brindo por aquellos visionarios. Por el espíritu de aquellos se “arrojaron” desde aquellos acantilados por una ilusión y la cumplieron.

Brindo por Portugal.

Su legado es infinito y poco publicitado por haber sido el país más “pobre” –materialmente hablando- de la Europa moderna.

En la conmemoración de los 500 años de la llegada a la India de Vasco da Gama, Portugal creó el lema: “Nosotros descubrimos los siete mares, el Mundo debe cuidarlos”…

Mi homenaje a aquellos hombres aventureros, idealistas, soñadores, arriesgados, que se jugaron por un sueño.

Este es mi homenaje al espíritu de búsqueda y aventura de los navegantes portugueses, y mi compromiso con el legado de cuidado del mar…

5 comentarios:

marce dijo...

UAUUU
me encantaría sentarme un ratito allí ,arriba del acantilado y mirar,sólo mirar
vamos

Ricardo dijo...

Tuve el placer de estar allí hace unos cuantos años. La emoción fue inmensa. No podía creer lo que estaba viendo y se me puso la piel de gallina de sólo pensar que desde allí se animaron a recorrer todos los mares del mundo cuando ni siquiera sabían que existían...
Sin dudas, un lugar para sentarse y volar... volar bien alto, bien lejos...

Magah dijo...

Tiene romanticismo aquel lugar y la aventura de salir a recorrer los mares, sin saber que encontrarian.
Pero a mi, en algún punto, el romanticismo se me desaparece ante la palabra globalización.
De cualquier manera puedo entender, que de alguna forma, tu pensamiento es correcto.

Saludos!

Ricardo dijo...

Maga tú romanticismo es más grande que ese mar!! Aunque la foto inspira eso en gente romántica como nosotros, la nota apuntada a un sentimiento aún más fuerte que sentí cuando estuve allí, que fue el de los visionarios, los soñadores, los arriesgados, los que parecían locos y terminaron siendo los mejores navegantes del mundo...
Esta idea es romántica, para serlo hay que tener también todos esos atributos, no?

Magah dijo...

Si, entiendo, y no dejé de interpretar el sentido que le diste a tu nota, no sos un tipo que proponga "maloestendidos". Es como dijiste
Arriezgados, soñadores, un poco locos... y uno se convierte en...?

Un abrazo