martes, 20 de enero de 2009

¿HACIA DONDE VA EL CAMBIO?


Hoy todos hablan de Obama. Del color de su piel, de la cantidad de gente que lo fue a recibir, de la esperanza que genera, de la “maldad” de Bush, es decir, hoy todos hablan de “emociones”.

Simultáneamente, todos los días aparece un nuevo pedido de “salvataje” financiero por parte de alguna empresa americana, sea automotriz, financiera, bancaria ó de la índole que sea.

También aparecen aquellos que se alegran al interpretar este cambio como el fin del capitalismo ó de los Estados Unidos como potencia mundial.

Dado que no creo que este sea el fin del capitalismo, no soy parte de ningún lobby empresario y las emociones no salvaron a ningún país, voy a concentrarme en algunas cuestiones concretas que considero claves.

Para ello, parto de la base que la crisis financiera americana no obedece a una falla del capitalismo ni del sistema de libre mercado, ni a la falta de regulaciones estatales, sino más bien a la falta de funcionarios públicos independientes y preparados para ejercer los mecanismos de control estatal que todo sistema de libre mercado necesita.

El “mundo financiero global” con sede en Wall Street, ha llegado a un grado de sofisticación tan grande que la preparación, tecnología y valores de los funcionarios públicos americanos fue superado.

En este contexto, la clave será ver si Obama decide salvar la economía americana mejorando las reglas de mercado y los entes estatales encargados de controlarlas, ó se verá tentado a repetir la historia de Rooselvelt del 30, utilizando los fondos públicos para rescatar a cuanta empresa privada lo requiera.

Si opta por más mercado, mejores regulaciones y mejores funcionarios de contralor, deberá dejar que el mercado siga castigando a aquellos sectores que “malentendieron” a las reglas de libre mercado como un “jolgorio”.

Pagarán la fiesta los que consumieron, tomando su propia medicina, dejando un buen precedente a futuro, y una ratificación del sistema que tantos beneficios brindó a los americanos y al mundo.

Para ello, deberán soportar el costo breve pero profundo del reciclado y depuración que hará el propio sistema. Pero en breve viviremos un rebote y la gente volverá a gastar y a reactivar la economía.

Si por el contrario se opta por una solución dirigista. Si el Estado comienza a dar “salvatajes” por doquier, utilizando fondos públicos de los contribuyentes americanos para salvar intereses particulares que abusaron del mercado, no sólo sentará un pésimo precedente sino que veremos una economía débil por décadas.

Personalmente apuesto por una salida de “mercado”. Tratando de utilizar los fondos públicos para sostener el consumo pero no para salvar empresas.

Apuesto a una "salida de mercado" porque será la que más rápido saque a la economía americana del problema, porque será un acto de justicia para aquellos que se burlaron de la libertad, y también para aquellos que la utilizaron para crecer y progresar, evitando que estos últimos paguen las “errores” de los primeros.

Lo peligroso es que Obama tiene la posibilidad de optar por cualquiera de las dos soluciones, ya que a pesar de todo, el resto del Mundo es tan poco confiable que le sigue financiando el déficit público al gobierno americano con el envío de sus fondos. Gran paradoja de esta crisis!

Este "financiamiento" externo actual, es más por mérito ajeno que propio ya que los Estados Unidos han puesto en duda su mayor patrimonio que es “la confianza”.

Esta no se recupera sólo por un cambio de gobierno, por el color del presidente, ni por la emoción de la multitud. Se recupera con medidas concretas.

En mi entender, si Obama acentúa el sistema de libre mercado dejando que este aplique sus propias soluciones, sus premios y castigos, la confianza volverá tan rápido como se fue, dejando un buen precedente.

Obama es una oportunidad de cambio. Si es un cambio para mejorar, "aggiornar" un sistema que fue abusado, será un cambio en positivo, si es para volver a viejas ideas que demostraron una y mil veces que no sirven, no será un cambio, será un gran retroceso, una vuelta hacia el pasado, una pérdida para los americanos y para la libertad.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Ricardo, me parece muy interesante y orginal el enfoque que le das al tema de la crisis americana, pero pienso que si no rescatan empresas tendrán más gente en la calle.
Rodrigo

Ricardo dijo...

Rodrigo, valga tú comentario para hacer una aclaración. Mi postura sobre el tema debe ser sintetizada y reducida para tratar de encuadrarla en este formato. De ahí que me encantaría extenderme sobre cuestiones como la que tratás pero excede un post y mucha gente se aburriría.

De todas formas, tú preocupación por la gente despedida por la crisis está contemplada en el post. Fijate que digo que los fondos públicos no deben ser aplicados para salvar empresas sino para promover el consumo. Eso implica que se podrían gastar por ejemplo, en seguros de desempleo. Lo que no comparto es dar dinero para salvatajes porque son casi siempre discrecionales, y borran el riesgo del "premio-castigo" que se asume en un sistema de mercado.

tiziana dijo...

El miedo de los costos politicos en todoas las areas hace siempre q los politicos o los gobernantes tomen decisiones a corto plazo con resultados rapidos y visibles, aunque de esta forma solo se ataquen las consecuencias y no las causas y por consecuencia se vuelva un circulo vicioso con costos cada vez mas altos para los erarios publicos. Son los clasicos espejitos brillantes para no perder votantes, nos subestiman y somos responsables de ese actuar por pensar mas en nuestro futuro inmediato mas q en el futuro de nuestro pais que es el futuro de nuestros hijos.
Tiziana

tiziana dijo...

PD Ojala Obama sea el cambio, pero para eso debemos tambien empezar nosotros a ser el cambio q queremos ver en el mundo y exigir donde debemos exigir. Debemos dejar de ser chacristas y pensar en conjunto.

Magah dijo...

Ricardo:
Seguis no solo siendo claro, sino que además didáctico, dos virtudes poco comunes, ya que muchas veces se esmera el rebusque por dar vistos de importancia.
Me gusta tu enfoque y análisis y por sobre todo vislumbro una libertad de opinión admirable, que solo aparece cuando uno "NO PERTENECE" a lo que sea.

Un abrazo.

PD: Ah!! Lo de Tiziana también aportó.

Anónimo dijo...

Coincido con vos, mejorar el rol del Estado para asegurar el libre mercado. Buenísimo!