viernes, 9 de enero de 2009

INICIACION Y CAMINO HACIA LA SABIDURIA


Una madre pálida, acostada en su lecho de muerte, con su marido e hijita sentados al pié de la cama, saca de su colcha de lana una muñeca y se la entrega a la niña.

Le pide cómo última voluntad que guarde la muñeca y que cada vez que se pierda ó tenga dudas, la consulte, que ésta la guiará.

El padre de la niña, forma una nueva familia con una mujer viuda con dos niñas, y "Vasalisa" pasa a convivir con ese trío femenino, que más allá de las apariencias, la detestan y envidian tanto como a su dulzura y belleza.

Las tres mujeres deciden apagar el fuego de su casa, para tener la excusa de pedirle a "Vasalisa" que se interne en el bosque y vaya a buscarlo, a sabiendas que terminaría en las manos de la “bruja hechicera”, quien finalmente la mataría y comería.

"Vasalisa", huérfana de madre y en procura de la aceptación de su nueva familia, asume el reto y sale en búsqueda de fuego llevando en su bolsillo la "muñequita" que su madre le había regalado antes de morir.

En la oscuridad de la noche, la niña se pierde más de una vez, y cada vez que eso sucede, la muñeca hace algún movimiento que le indica el camino.

Llega finalmente a la casa de la “bruja hechicera”, y con toda su ingenuidad y dulzura, le pide fuego.

La bruja acepta el pedido, pero lo condiciona a que realice previamente una serie de tareas: que lave la ropa, que barra el patio, que haga la comida, etc.

Ante el abrumador pedido, la niña le consulta a su muñeca si debe acceder al mismo y si podrá realizarlo, a lo que la muñeca responde afirmativamente.

De esta forma, la niña realiza todas las tareas encomendadas, hecho que sucede una y otra vez durante varios días.

Dado que en esa “choza” sucedían cosas muy “raras”, la niña se ve tentada en varias oportunidades a hacer preguntas, sin embargo, se limita a cumplir con la demanda de la bruja.

Durante esos días, la “hechicera” se sorprendió por la sabiduría de la niña, y al preguntarle sobre esa virtud Vasalisa contestó: “Gracias a la bendición de mi madre…”

La hechicera exclamó que en esa casa no existían bendiciones y echó a la niña de la misma.

Antes de hacerlo, le entregó un palo con una calavera en la punta llena fuego. Del fuego que la niña había ido a buscar.

Vasalisa volvió así a su casa, y dice la leyenda, cuando entró a la misma, la calavera al ver la mirada falsa de la madrastra y sus hijas, las abrazó en fuego y las convirtió en cenizas…

En los últimos post, he venido escribiendo sobre el paso del tiempo, el valor que otorga a algunos objetos convirtiéndolos en “antigüedades”, y a algunas personas en “sabias”.

Ahora quise contarles una síntesis del cuento de Vasalisa, en una interpretación algo diferente y mucho más acotada que la que hace Pinkola Estés en su libro.

Pensé en ese cuento porque el mismo habla de la “sabiduría” como legado e iniciación.

La muñeca representa en el cuento el legado de sabiduría que una madre deja a su hija para “armar” su propia vida.

Pero este legado no es un manual, sino una incitación a la iniciación.

La muerte de la madre simboliza el punto de partida, de iniciación del camino propio.

No hay posibilidad de iniciarlo sin la “muerte simbólica” de la “comodidad materna”.

Esa misma protección y comodidad que ofrecen los padres, en un momento determinado de la vida comienza a impedir ó interferir en la iniciación del camino personal.

Quedamos así atrapados en “historias” que no son propias, aletargados, temerosos, postergados y postergando la iniciación del camino personal.

Ese legado, lejos de evitarle atravesar dificultades, anima a la pequeña Vasalisa a enfrentarlos, a sabiendas que la sabiduría no consiste en trasmitir conceptos, experiencias propias, ni evitar dificultades, sino a brindar el impulso y entusiasmo necesario para atravesarlos.

Es que la sabiduría no se transfiere, en todo caso, se promueve.

Se promueve al "ser querido" sacándolo de la comodidad, de la seguridad e incentivándolo a iniciar un camino propio, sin engañarlo con un “camino lineal” inexistente.

La postura sabia consiste entonces en promover la salida hacia la vida, en “acompañar” al otro en las dificultades que se le presentan, en enfrentar al miedo que nos paraliza, en atravesar los ciclos de vida-muerte-vida que se dan hasta en el arte.

Esta iniciación, promoción y acompañamiento, no consiste entonces en negar ni tratar de evitar los obstáculos, sino en reconocerlos, atravesarlos y aprender de los mismos para iniciar un "vuelo personal".

Para eso, hay que "salir a la vida", internarse en su "oscuro bosque", perderse, encontrarse, asumir riesgos, experimentar, reconocer y luchar por los deseos propios, aún en contra de la interferencias ajenas.

La sabiduría no se puede trasmitir porque se estaría condicionando al ser querido a seguir el mismo camino, ó al socialmente establecido, algo que sería un desconocimiento a su persona como tal y una negativa a iniciar su propio camino.

En definitiva, no se puede trasmitir la sabiduría, pero sí iniciar, afirmar y acompañar el camino que conduce a ella.

Esto es lo que hacen los buenos padres, los maestros, los sabios...

7 comentarios:

Magah dijo...

No se si he sido una buena madre. Tal vez nunca lo sepa, pues lo que he dado y hecho, no se que tan bueno ha sido para cada uno de ellos.

Me he ocupado de ser libre, y que ello sea una actitud en sus vidas.
El día que sentí haber construido cimientos de amor firme en mis hijos, sentí que era el tiempo para volar de ellos y mio.
Hoy nos junntan los vientos, las lluvias, los inviernos y las primaveras. Cualquier lugar es nido y cualquier momento, oportuno.

Que sientan garantizado el amor de los padres, es la mejor manera de estar listos para la iniciacion y el camino hacia la sabiduria.

Gracias por traer el tema.

Mara Hitters dijo...

Me gusta leerte, me gustan los temas planteados, pero este en particular es uno de los que mas me toca hoy. Quizá por el momento de mi vida y obviamente por ser parte innegable de mi busqueda como ser en esta tierra. Me hace muy bien leer esto, coincido mucho con tus palabras. Estoy iniciandome en mi camino y es hermoso, excitante, conmovedor, vertiginoso, temeroso y totalmente bello! Me hace feliz poder hacerlo y transitar todas las dificultades que duraran por siempre y armaran conmigo un camino de sabidurìa. Saludos! y muchas gracias por tus comentarios en mi blog.

Ricardo dijo...

Maga, lo que decís demuestra tú sabiduría como madre y mujer. Tu libertad y proyectos personales lo confirman.

Mara, hacerte sentir bien me hace sentir bien.

Anónimo dijo...

De chica renegaba los no de mis padres, hoy los agradezco. esos fueron los q me hicieron fuerte.
muy lindo mensaje.
Tiziana

Anónimo dijo...

EL CUENTO DE VASALISA ME DEJA UNA ENSEÑANZA YA QUE ES VERDAD A VECES DEBEMOS PARTIR DE UNA MUERTE Y LA MUERTE DE MIA MADRE ASI ME MARCO FUE UN PUNTO DE PARTIDA EN TODA LA EXTENSION DE LA PALABRA

VALVULA dijo...

No deja de traer sorpresas la muñequita de Vasilissa. Llegué por la imagen (que me encantaría copiar, si me das permiso) y me encontré con similitud de temas... aunque los míos no están todos al aire.
Te invito: http://extravalvular.blogspot.com/2010/03/vassilissa-tan-sabia-como-hermosa-y-la.html

Ricardo dijo...

Hola Valvula, la imágen no es mía, la tomé de Google. Pasaré por tú blog para ver lo que escribiste al respecto. Saludos, bienvenida y gracias.