miércoles, 25 de marzo de 2009

NATURALEZA SALVAJE

No es una "flor de liz". En medio de unas cañas que tengo en el balcón apareció un "yuyo". Durante un par de días lo vi crecer apurado, como sabiendo que en cualquier momento alguien lo arrancaría de allí…

Hoy me encontré con esta hermosa flor de la foto.
Una flor diferente, sutil, colorida, única...

Pensé en algo que siempre dice Osho, que las plantas salvajes tienen la fortaleza de no necesitar nada. Nacieron de la nada y necesitan muy poco para ser.

Esta flor me conmovió, me hizo ver a aquel "yuyo" con otra mirada. Mientras que el cuidado que le doy a las cañas de "raza" no les alcanza para estar verdes, a esta planta salvaje le sirvió para dar flor, demostrando con ella su apego y agradecimiento a la vida.

Ví en ella la fortaleza y belleza única de lo salvaje. Sus enseñanzas. Lo bueno de asumir riesgos de crecer donde nos toca, y con lo que hay. Incluso en medio de otra "raza". De jugarse a dar lo mejor a riesgo de que nos “arranquen”… Animarse a dar sin esperar nada a cambio.

Hoy me amigué una vez más con la naturaleza, con la fortaleza y belleza de las plantas salvajes, con su lado salvaje, con lo que no tiene dueño, raza, nombre, título ni nunca tendrá. Lo indescifrable, lo sorprendente que es la naturaleza y de todo lo que nos puede enseñar cuando la podemos apreciar.


La foto la acabo de tomar y vale la pena picar.

8 comentarios:

tiziana dijo...

Que linda mirada, aplicable a toda la naturaleza. La fuerza de la vida contra todas las adversidades.
La vida por sobre todas las cosas y bella en todas sus formas y esencias, para los ojos que la saben reconocer.
Gracias por ver mas alla y compartirlo.

Mai dijo...

Me conmueve lo que decís! Y sabés? A mí también me está pasando lo mismo en mi balcón...
En una maceta en la que había plantado Crisantemos y Manu había enterrado semillitas de limón, creció (sin embargo) algo que no pudimos "descifrar". Creció rápido, como sabiendo que estaba inmiscuida allí, sin permiso. Y me mostró la misma belleza que tu flor a vos: todas las mañanas se abren pequeñas florcitas color liláceo, parecido al color de las flores del Jacarandá, mi árbol preferido. Más tarde, antes del mediodía, se cierran, hasta la mañana siguiente, y así una y otra vez, una y otra vez...
Una verdadera belleza de la vida...

Soledad dijo...

Ahí está la belleza,en cada pequeña cosa que nos rodea. Así es la naturaleza, hermosa, colorida,llena de vida,pero a pesar de eso, siempre la pasamos por alto...que bueno que le des un pequeño espacio
saludos...

Pau dijo...

jajajajaja que lindaaa...se destaco!!!

Magah dijo...

La naturaleza es grandiosa... y tan grandioso es descubrir, como hicicste en esta publicación, lo que nos dice en cada acto.
Me conmovió particularmente:

"...Mientras que el cuidado que le doy a las cañas de "raza" no les alcanza para estar verdes, a esta planta salvaje le sirvió para dar flor..."

Jime dijo...

Hola Ricardo, llegue a tu blog desde el de Alejandro R

y... este post me sorprendio por tus palabras simbolicas...

dias atras -separacion reciente, ni tengo que explicar el maremoto de estados animicos y sentimientos que eso significa- y de "franco" con mis niños porque se quedaban con el padre, me sente en el balcon y vi un yuyo abriendose camino desde una grieta de la baldosa (ya mide 20cm de alto y tiene una flor amarilla)

mi reaccion aquella noche fue, servirme una copita de champaña y brindar por eso, por la naturaleza, por reconectarme con mis aspectos mas primitivos, por seguir creciendo y aprendiendo del misterio

de la vida

Ximena Ianantuoni dijo...

¡¡qué belleza!!

Ricardo dijo...

Jime, creo que lo que viste es una faceta que omití: son sobrevivientes... y eso signfica mucha cosa... Además, siguiendo tus propias palabras esa planta salvaje se abrió camino en la rajadura de una baldoza...
Algo se rajó en tú vida y te mostró que por esa "grieta" podés abrirte un nuevo camino! La naturaleza enseña, somos parte de ella. Suerte y bienvenida!

Gracias a todos los comentarios. Qué bueno es sentir que nos con-movemos, que estas cosas nos mueven juntos. Que compartamos la posibilidad de ver, se sentirlas, y de expresarlo. Al conmovernos nos movemos juntos hacia... y cuando es hacia estas cosas creo que vamos en buen camino, aunque se raje, se agriete, porque allí también hay un nuevo camino... como el de la planta y la vida de Jime. Gracias de veras! je.