viernes, 26 de junio de 2009

PERSONALISMO VS. CAPACIDAD


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Tanto el Frente para la Victoria como el PRO, encabezan sus listas de candidatos con los funcionarios más antiguos y reconocidos.

En el caso del FPV, acudiendo al cuestionado sistema de “candidaturas testimoniales”, y en el del PRO, conformando una alianza con el PJ y haciendo renunciar nada menos que a la Vicejefa del Gobierno porteño para encabezar una lista a diputados nacionales.

Ambos casos, no sólo evidenciaron actitudes de “vieja política” sino también, dejaron al desnudo la carencia de nuevas figuras. También una escasa voluntad de arriesgar resultados electorales en pos de renovar y promover nuevos y tal vez más talentosos candidatos.

Una actitud diferente adoptó el Acuerdo Cívico y Social, liderado por Elisa Carrió. Actitud arriesgada si la hay al poner al frente de su lista de candidatos a diputados nacionales por la Ciudad de Bs. As. a un jóven poco carismático, con un perfil más bien técnico y de escaso impacto mediático como Prat Gay.

Tan arriesgada fue la jugada, que en estos días las encuestas señalan no sólo la posibilidad de que el hasta hace pocos días ignorado Pino Solanas pueda llegar a ganarle a Prat Gay, sino que pueda incluso dejar fuera del Congreso a la propia Elisa Carrió, que va en tercer lugar en su lista.

Realmente desconozco los motivos del súbito avance de Pino Solanas en la Capital. Como asimismo, desconozco si los votantes porteños saben realmente qué están votando cuando se habla de Pino Solanas. Si saben por ejemplo que junto con el piquetero D' Elía es uno de los políticos más allegados al régimen de Hugo Chávez... Pero ese no es el tema.

Sean cuales fueran las causas del súbito ascenso de Pino, de lo que ya no me caben dudas es que –tal como lo vengo sosteniendo en las últimas entradas- en una campaña carente de propuestas y de ideas, el carisma de los candidatos se convierte en algo decisivo.

Resulta lamentable que sea el carisma y no la capacidad la que pueda definir una elección, ya que no sólo no promueve la renovación y participación política, sino que además privilegia siempre los rasgos personalistas por sobre la formación y las ideas. Algo que luego se ve inevitablemente reflejado en un ejercicio del Poder concentrado en una persona, arbitrario y abusivo.

En tal sentido, resulta loable el intento de Elisa Carrió de "arriesgar" por nuevas personas, por nuevos candidatos, por nuevas ideas.


Ojalá la ciudadanía sepa valorar, premie y promueva esta actitud. Esta nueva forma de hacer política.



Imagen del Leviatán de Thomas Hobbes.

1 comentario:

Magah dijo...

Esperame que salgo y vuelvo, esto parece serio!