jueves, 23 de julio de 2009

TUVE UN SUEÑO



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Soñé que entraba al aula del colegio donde cursé primer grado. Estaba vacía, parecía mucho más chica de lo que la recordaba. Tal vez porque yo estaba más grande.

La veía distante pero a su vez muy conocida. Me resultaba extraño ver que había pasado tanto tiempo sin haber vuelto a pensar en ella.

Me invadió un sensación contradictoria. Por un lado, el recuerdo de la alegría de aquella época donde todo era posible, donde todo estaba por hacer. Por el otro, la angustia de que ese tiempo era pasado, consumido, tal vez perdido.

Entre sueños, creo, traté de pensar a qué se debía esa tristeza que sentía al volver a entrar a aquella aula, y de repente me invadió la sensación de no haber hecho todo lo que quería, todo lo que podía haber hecho ó querido hacer desde entonces...

De haber pasado mucho tiempo "cumpliendo" pero sin tener en cuenta ese deseo más profundo y venal que por entonces me atravesaba.

La sensación de haber vivido aquella época más para cumplir con el otro que conmigo mismo.

Ya despierto seguí pensando sobre el tema, y conscientemente no pude sino relacionarlo con el peso de los deseos y mirada de los padres por sobre los nuestros.

Me invadió las ganas y la impotencia de querer hacer todo aquello que quería y no había hecho.

Pensé en qué medida nuestros deseos son nuestros... En qué medida fueron influenciados, en que medida fueron formados ó coartados por acción ó reacción a nuestros padres.

Pero la idea más aterradora la sentí cuando ya despierto, pese a recordar perfectamente toda esa primera etapa de mi vida, no pude recordar cuales eran mis verdaderos deseos de entonces…





La pintura es "el grito" de Munch.

12 comentarios:

Mai dijo...

Confía! Que en el lugar más recóndito de tu alma, se habrán quedado durmiendo aquellos deseos... sólo durmiendo...

Gemma dijo...

A fuerza de cumplir con lo que quieren los demás, a veces hasta engañarnos pensando que es lo queremos nosotros nos desconectamos de nuestros verdaderos deseos.
Una vez una psi me dijo: Y vos qué deseás para vos, qué deseás hacer? No supe contestar. Tenía la mente en blanco.Estaba conectada con todo menos conmigo misma.
El camino es arduo pero maravilloso.
Besos

Jime dijo...

siempre estaremos influenciados por ellos, por nuestro entorno... de hecho algunos nunca dejan de estarlo,

también creo que de niños el concepto de deseo adquiere otro "peso" que de adultos, por eso no podemos recordarlos como tales, porque les dábamos otro contenido

más allá de eso, quizás resulte más productivo ver hacia atrás para aprender del pasado y no incurrir en repeticiones -que no nos gustan-, en lugar de pensar en lo que no pudimos hacer y lo que no revertiremos jamás

no?... quizás... siempre me gustó plantearme a la vida cómo desafío... ahora que lo pienso, posiblemente sea algo que tenga que agradecerle a mis padres, je

Javier dijo...

Si, totalmente, qúe difícil es saber diferenciar cual de nuestros deseos es propio, cual fue influenciado, cual coartado, cuales desconocemos, todo un tema!

Magah dijo...

Recordarás estas palabras:

"Mi deseo era, por aquellos años, lo que se esperaba de mí"

Una revelación inconsistente a la hora de emprender caminos que solo ofrecen la posibilidad de construir sobre nuestros propios cadaveres.

Mirá quien te lo dice Maghito!! quien anda gateando entre pequeñas muertes a la espera de saberse grande y crecida. Gracias por tu compañia en este camino.

Magah

PD: Suena aquí la musica mas hermosa que he escuchado, con las reminiscencias de cosas del mar.

Magah dijo...

Esta pintura empieza a tener un significado en mi vida que antes no tenía.

Hubiera preferido seguir ignorando ese grito.

Ricardo dijo...

Justamente estoy escribiendo algo sobre esa canción, ó mejor dicho, subí esa canción porque estaba pensando en esa letra, ó viceversa, keseyo!

delivery post-crucifixión dijo...

Qué interesante tema. Me pasa seguido imaginar cosas parecidas: etapas en mi vida pasada que pude haber aprovechado de otra manera, hacer cosas que no hice, salir con chicas que en aquel momento no me interesaban (pero después sí), haber hecho lo que decía que iba a hacer y al final nunca lo hice, etc.

Por otro lado, estoy contento (más allá de cuestiones que tengo que perfeccionar) de la vida que tengo y de los logros que adquirí y voy adquiriendo.

Es raro, por un lado me gustaría haber hecho cosas que no hice. Pero tampoco quisiera alterar mi presente.

Conclusión: sin caer en la esquizofrenia, uno debería tener "existencias paralelas".

Espero no haber complicado la respuesta.

Un abrazo!
R.P.

Magah dijo...

Viceversa, esa es la cuestión, no?

La letra de la canción, please!

Ricardo dijo...

Ahí, tratemos de aprovechar el presente y futuro para hacer todo lo que querramos!

Abrazo para todos!

Jole dijo...

Que bien escribís!

Un 10..vuelva a su asiento.

Ricardo dijo...

Gracias profe! abrazo