viernes, 11 de septiembre de 2009

VIRTUDES INDIVIDUALES - DIFICULTADES COLECTIVAS

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Los argentinos individualmente nos destacamos. Hemos obtenido numerosos logros personales, tanto en el ámbito deportivo, artístico como científico. Sin embargo, cuando queremos hacer algo asociados tenemos serios inconvenientes.

Esto se aprecia en una simple reunión de consorcio de propietarios, donde suelen escucharse los planteos más disparatados, hasta en la conducción política del país, pasando claro, por el deporte nacional donde las figuras individuales en conjunto se desvanecen.

Cuesta creer la enorme dificultad que tenemos para hacer algo bueno en conjunto.

Personalmente creo que todo empieza por el trabajo personal, individual, pero cuando hay tantas dificultades para asociarse en la búsqueda de resultados comunes, estamos en problemas. Incluso individuales…

Creo que la base de todo radica en un grave problema de “confianza”. Pese a nuestra actitud afable, supuestamente solidaria y tan preocupada por los demás, escondemos una profunda indiferencia hacia todo lo que nos rodea.

Preferimos vivir sostenidos en “discursos” populistas, cómodos, solidarios y culposos, que aceptar finalmente que elegimos sistemas que no hacen más que destruir riqueza, y posibilidades de progreso común.

Este doble discurso entre lo que se practica individualmente y se pregona para lo público, ha generado una gran pérdida de confianza y una imposibilidad de arribar a “consensos mínimos” de gestión como país y sociedad.

Se pregona una postura en público y se progresa en la vida personal de otra.

En muchos países se cree demasiado en las sociedades ó empresas familiares, en otras, en el Estado. En la Argentina, sólo se cree fervientemente en lo individual, pero ni siquiera se eligen sistemas que lo promocionen, y terminamos encerrados en la hipocresía, en el desarrollo personal basado en la transgresión para unos pocos, y en la pérdida de toda posibilidad de asociarnos.

Esta apuesta a la creencia por sobre la evidencia, la imposibilidad de desarrollar “confianza” y el método del privilegio ó la trasgresión como única forma de promoción social, nos convierte en un país lleno de “riquezas” devastadas por individuos egoístas, inconsistentes e hipócritas, incapaces de desarrollar un proyecto en común.

En este contexto, nuestra capacidad individual frente a la incapacidad asociativa se termina opacando, desvirtuando, desvaneciendo…




La imágen es de Geoffrey Todd Smith (Google).

8 comentarios:

Cris M dijo...

Hola Ricardo,
La observación que haces es muy oportuna considerando las cosas que nos pasan como país; cosas que se hilan con otras que también nos caracterizan. La "viveza criolla", "el argentino piola", el que pasa el semaforo en rojo o incluso el que lo pasa en verde pero te pone el auto cruzado parandose en la senda peatonal, son sólo ejemplos de por qué no funcionamos asociados.
Digo, la falta de confianza también radica en la falta de compartir valores, actitudes, intereses; el ver que "zafar" es un verbo muy utilizado en Argentina, a mi en particular me hace dudar de las posibilidades de exito en proyectos colectivos.
Lo bueno, es que cada vez más gente está orientada a un crecimiento personal más comprometido. Lo malo, es que esto no es equitativo, sino que desmereciendo la educación como lo hacen quienes deberían priorizarla, se está fortaleciendo el vivir al dia, vivir "zafando".
Tu bombardeo de temas es genial, y tu capacidad para transmitirlos es una gran virtud. Me encanta tu blog.
Un beso,
Cris M

Anónimo dijo...

Comparto, y creo que no se trata solo de cuestiones sociales y culturales, sino tambièn historicas y hasta psicologicas. El sujeto se "hace" en la diferencia con el otro. Pero de todas formas, creo que a veces identificamso Argentina con Buenos Aires, con lo que pasa a nivel nacional, y en el verdadero federalismo hay mucho mas de cooperaciòn que de competividad. Y tambièn depende de c/u cambiar esto. VV 100% chaqueña! Pd. Un libro maravilloso sobre los origenes es de Mujica Lainez y se llama "Misteriosa Buenos Aires" Que esten bien!

Tiziana (+ que 4 patas) dijo...

Alguien una vez me dijo que eso nos pasa porque no pasamos por una guerra que nos haya unificado.

No se que tan cierto sea eso, pero es muy cierto lo q vos decis el tema es saber porque fallamos en la practica.

Dany dijo...

Muy buena tú observación, pero ya no sé cuál es el problema, lo que está claro es que se pone en evidencia cuando hacemos cosas en sociedad, porque individualmente cuando se trata de sus propios intereses la gente aquí funciona bien.

Anónimo dijo...

Me interesa mucho este tema porque soy naturalmente alguien a quien le gusta trabajar en equipo.
Lo que decís de la confianza es...pero veo mucha inmadurez todo el tiempo(o sea mucho ombligo propio y poco ver el resto) mas una situación de desequilibrio importante en la relación deberes/derechos o responsabilidades/posibilidades de cada uno.
Esto es:tenemos derecho a todo pero poca responsabilidad. Viajo mucho y esto es muy notorio acá...en el estado y en lo privado.
protestamos y no sabemos de qué.
El consorcio es un lugar genial para encontrar culpas ajenas.
La demanda y el piquete lo ilustran maravillosamente...mucha mucha demanda...muchos derechos reclamados...mucha necesidad de una GRAN TETA!!!! todo el tiempo..
gracias ricardo
silvia, la de las artes escénicas

Cecilia Bilanski e Marcelo Salum dijo...

Que buen tema, para mí es una incognita de porqué no logramos construir un país. A veces pienso que tiene que ver con una falta de valores y de límites, concuerdo en parte con una demanda desmedida y una mínima porción de compromiso y responsabilidad sobre el futuro. Yo siempre tengo la sensación que se vive un día a día fatalista, siempre en crisis que nunca nos deja pensar un proyecto, en un mañana, en un país mejor. Eso me frustra y me da mucha tristeza. No poder compartir en lo colectivo alguna idea de lo que queremos construir para el futuro.
Cecilia

Maisa dijo...

Muy interesante. Me quedo pensando.
Sin embargo, no creo que necesariamente sea siempre así. Tal vez sea un rasgo típico de nuestra sociedad, pero te puedo decir que he participado de grupos que han logrado resultados muy valiosos en distintos ámbitos. Aunque claro, éramos excepcionales, digo, no comunes, pues la mayoría prefiere revolearse ceniceros por la cabeza en reuniones formales (lo digo literalmente).
Un beso grande! Muy buen artículo!!

Ricardo dijo...

Gracias Cris! me alegro que la mezcla que hago te guste... je

Gracias a todos por los comentarios y por interesarse también por estos temas.