lunes, 16 de noviembre de 2009

DICEN QUE...

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"El que se enoja pierde"... Y yo me enojo. No puedo disimular, no quiero, aunque sepa que pierdo.

Disimular me parece hipócrita, una falta de respeto hacia mí y hacia los demás.

Qué piensan ustedes? realmente el que se enoja pierde?

Lo expresan ó dónde se lo meten? Perdón! Qué hacen con el enojo?...


Foto Google.

14 comentarios:

Magah dijo...

Siempre se me ve en la cara, como absolutamente todo, por mas que quiera disimularlo.

A veces, cuando el insulto pega en mi parte mas sana, me defiendo con uñas y dientes. Dicen que soy combativa, será!
Suelo sentirme insultada y cuando el insulto pega en mi parte enferma, minimizo, atenúo y hago como si no pasara nada...mmm... estar diciéndolo comienza a ser iluminador, hay algo que no está bien... voy por ello.

Ya no quiero meterme los enojos en el culo.

No estoy de acuerdo con que "El que se enoja pierde", puedo ser absolutamente elegante para decir: "Sr. usted es un verdadero hijo de puta, con su permiso, me retiro". Si lo es, para que lo quiero cerca? No pierdo, gano.

Besos de paz para vos Maguito!

Anónimo dijo...

No sé si se trata de ganar o perder. Es una emoción como cualquier otra. El problema es cuando cobra demasiada fuerza, ¿no? Hace unos años traduje un librito, "Los encuentros no son casuales", de un sueco, Kay Pollak, vi que se puede bajar de internet. Me parecio muy piola en general. En una parte dice que cuando te encontrás con alguien sacado de ira tenés que preguntarte "¿a qué le teme tanto esta persona?". Bye, Adri O.

Javier dijo...

Estoy convencido de que el que se enoja pierde, pero también que el enojo si uno se lo guarda hace mal. Trato entonces de buscar el momento y la forma manifestarlo. Abrazo

Tiziana (+ que 4 patas) dijo...

Una cosa es enojarse y otra perder la calma.
El perder la calma nos hace perder.
Cuando me enojo lo digo y trato de no perder la calma para no perder mi objetivo, aunque a veces %/#"#$&//&(?¡?= soy tana jeje!

Anónimo dijo...

El que se enoja pierde si está compitiendo y quiere ganar, hay situaciones en la vida en las que no tiene porque haber un ganador. Hay enojos con sustento y otros en los que juega nuestro costado mas infantil.
Yesi.

Pato dijo...

Creo que es al revés. Soy enojera y puteo y me enervo y se nota a la legua. Pero al rato me calmo, y me descargué y ya está. El que no se enoja se infarta. No podés guardarte el enojo adentro porque en algún momento estallás.

miralunas dijo...

yo me enojo!
y como no me enojo por tonteras, a esta altura ya sé que si pierdo algo, gano mas.
solo trato de no decir palabras que no puedan repararse cuando me enojo con alquien que quiero o respeto, pero por lo demás.... enojarse es salud!

Maisa dijo...

De ninguna manera me parece que el que se enoja pierde.

Pierde el que no puede demostrar lo que siente. O el que exacerba su enojo y lo convierte en ira.

Disimular es un trabajo ingrato; no tiene sentido.

Lo expreso! A veces de mejor manera que otras, claro!

Besos león (enojado)!

miralunas dijo...

he dejado un mensaje políticamente correcto en tu post "te gusta que te peguen?"

ahora, con el enojo que me causaron algunas cuestiones..... qué hago ahora mismo, si no quiero guradarmelo? (y no quiero!...)
ja! habrá violencia de género..., la pagará mi jefe!

Santiago dijo...

Dicen que quien no se puede enojar es porque tiene mucha violencia reprimida y teme sacarla afuera, será así?

Flor M. dijo...

Al contrario!! El que se reprime pierde...(Para mi)

delivery post-crucifixión dijo...

Pato; genial!; igual que mi mujer..., hay queaguantarla, pero es así.

Yo me enojo contextualmente, veo si vale la pena. Trato de no seguir la disputa..., hay veces que es difícil, sobre todo cuando uno se encuentra con gente muy ordinaria.

Prefiero que no me busquen en esos casos; me puedo poner mal..., y me enojo en serio.

Coincido; un insulto, cada tanto, previene infartos.

Saludos
R.P.

Maxi dijo...

El dicho lo tengo muy escuchado, o leído, y creo que aplica solo para la política, donde las apariencias son todo.

Después, dale, el que se enoja es el que expresa lo que siente. Suelo ser un calentón, y me jugó muy en contra en tiempos donde no sabía que hacer con mis sensaciones, pero ahora, me enojo cuando realmente vale la pena, ante la persona adecuada y si la conversación realmente lo amerita. Sino, la parsimonia suele ser mejor consejera, pero decirle a alguien en la cara el malestar que te produce no tiene precio!

Después te sentís flojito, como que todo salió y no hay infarto que pueda contigo, como dicen algunos.

A sacar el león que tenemos dentro, mierda carajo!!!

SaludOS (sistema operativo de la Salud)

MEX dijo...

No se trata de disimular, ni de aguantarse los enojos ni malos humores, se trata de evolucionar, no solo en pensamiento, si no en sentimiento, cuando se logra eso, uno se da cuenta que hay cada vez menos cosas que enojan.

El enojo está estrechamente ligado al ego, cuanto más ego, cuanto más enojo se puede manifestar en situaciones de tensión, reprimirlo, si, es hipócrita, más vale analizar y aprender para tratar de lograr la salud emocional.

No es un camino fácil, para muchas personas será algo imposible de lograr en su vida, a otros ni siquiera les importará, pero todos hemos tenido y tendremos infinitas oportunidades de evolucionar y dejar de actuar de manera irracional, de tal forma que dejemos algún día de atropellar a los otros, sobre todo, cuando en el grupo que conforma “los otros”, se encuentran las personas que más queremos en el mundo.

Me parece interesante el título de este, tu blog, y estoy de acuerdo de manera parcial en el mismo, ya que considero que en efecto, vivimos en un constante mal entendido, pero ese malentendido es para con nosotros mismos, no para el resto de la sociedad donde nos desenvolvemos, cuando logremos entendernos a nosotros mismos, el problema se habrá resuelto.

No sabemos que queremos, no sabemos que buscamos y andamos por la vida dando tumbos y pasos de ciego, dominados por nuestras pasiones y miedos, no encontramos una guía, a lo más, tendremos suerte de encontrar personas emocionalmente compatibles con nosotros y con ellos establecer grandes amistades y amores. Lo anterior no significa que tu o la otra persona se encuentren realmente en lo cierto en cuanto a la forma de comportarse y actuar, simplemente están “en el mismo nivel de enfermedad”.

Una pregunta útil sería: cuando nacemos ¿tenemos el ego así de desarrollado?, ¿expresamos odio o rencor cuando somos apenas unos recién nacidos?.

La respuesta es NO¡ todo lo aprendemos de nuestro entorno, como reaccionar, como accionar, como comportarnos, como no comportarnos. Desgraciadamente Freud tenía razón y muchas de las formas básicas de comportamiento, las adquirimos de la madre en primera instancia y del resto de las personas del entorno que nos rodea a lo largo de nuestra vida.

Lo anterior (cierto o no) no tiene gran importancia, la importancia se encuentra en el momento en que comenzamos a construir nuestra propia autonomía. Es ahí donde podemos elegir continuar con el modelo implantado a lo largo de nuestra infancia y adolescencia o dar un paso adelante para tratar de “evolucionar”.

Tal vez aprendiste a enojarte y manifestarlo sin “tapujos” sin importar que a través de esa manifestación descontrolada, acabes lastimando a las personas que “quieres”. Lo realmente interesante seria que cada cual se planteara la posibilidad de sacarse de encima las cosas mal aprendidas y entender que seríamos más felices al momento de alcanzar nuestra verdadera esencia.

El que se enoja pierde, en efecto, ¿que se pierde?, voltea a ver tu entorno y recuenta a todas y cada una de las personas que han salido de tu vida por un enojo o un cúmulo de ellos, habrá muchas que no te importen, pero por una sola que te importe, habrás perdido todo.