sábado, 21 de noviembre de 2009

UNA MIRADA DIFERENTE


Esta Plaza de Mayo la he atravesado caminando mil veces durante décadas. Trabajando, pensando en mis juicios, muchas veces preocupado y otras con la alegría y excitación de mis logros profesionales. Pero jamás reparé en nada.

Iba absorto centrado en mis pensamientos. No creí que había nada interesante a mi alrededor. El centro de Bs. As. me parecía un bajón! No veía nada…

Hace unos meses fuimos un fin de semana al mismo lugar a sacar fotos y sentí algo muy distinto. Miré desde "otro lugar" y ví todo diferente, ví cosas que jamás había visto. Como la arquitectura, la belleza del contraste entre lo moderno y lo centenario. Respiré otro clima...
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Luego seguimos caminando y terminamos en San Telmo. Revaloricé todo, todo me pareció novedoso, bello, encantador.
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Lejos de ser un bajón, el centro de Bs. As. en un fin de semana se veía espléndido.

Me quedé pensando que diferente se ven y sienten las cosas según “el lugar” desde donde las miremos. Cómo cambia todo según nuestro estado, según nuestra propia mirada de las cosas…


Edificios que rodean la Plaza de Mayo. La foto es mía.

14 comentarios:

Pato dijo...

Ami me pasaba al revés: como el centro em parecía un bajón, y trabajé muchos años ahí, empecé a buscar la manera de que dejara de ser un bodrio. Y la encontré mirando para arriba, las cúpulas, las terrazas, los edificios, las puertas, las ventanas. En la 9 de Julio y Corrientes hay un edificio que, en su techo tiene una casa. Todavía tengo pendiente averiguar qué hace una casa tipo "chalet" en la terraza de un edificio?!?!
Ahora cuando paso por el centro vuelvo a mirar sus maravillas.

Paola dijo...

El ver más allá del mirar. Cuando yo estudiaba arquitectura, allá a lo lejos, en las salidas nos decian: "miren hacia arriba". Muy pocas personas miran la parte alta de los edificios, muchos son impresionantes y por otro lado, se dan contrastes super interesantes, como el de la foto!

delivery post-crucifixión dijo...

Y diría que la cosas cambien cuando logramos salir de nuestro habitual estado de "alienación", producto del trajín de la vida cotidiana.

Es bueno reparar en estas cuestiones: lo habitual no siempre es lo "más" real.

Abrazo
R.P.

Anónimo dijo...

Totalmente. En nuestra mirada se proyecta nuestro interior. El centro en fin de semana se puede disfrutar mucho más sin la vorágine diaria. En la semana es subte es lo más práctico pero si es finde tomo colectivo para ir contemplando el paisaje (aunque sea urbano). Adri O.

Sibila dijo...

Cambia todo según nuestro estado, según nuestra mirada....tan cierto! Y el tiempo es una variable fundamental porque cuando volvemos a lugares, revisamos viejas escrituras, dibujos, fotografías que hacía tiempo no veíamos la mirada es muy diferente. Yo encuentro cosas que antes no veía, leo cosas diferentes, entiendo más, las cosas me parecen más pequeñas o más grandes, tomo otras perspectivas. Me encanta hacer eso, releer cosas escritas hace muchos años, ver fotos viejas, volver a lugares que iba mucho cuando era chica porque me encanta ver como cambia mi mirada...
También caminar libremente sin reloj por Buenos aires en un fín de semana es muy distinto a hacerlo en el ritmo cotidiano de un trabajo y con la ciudad rodando y latiendo en su propio y acelerado ritmo, no? Buenos Aires es linda, es lindiiiiisima!

i am... dijo...

No me gusta mirar al suelo mientras camino, gracias a esa manía que tengo descubrí hace ya unos cuantos años la belleza del techo de las ciudades.

Esa foto me recuerda a mi ciudad, bien podría haber sido tomada en el Paseo de Gracia.

Besos y gracias por tu estupenda explicación en el post anterior, para que luego digan que esto de los blogs es literaturatura barata y cultura de 7º categoría.

Maisa dijo...

Me parece que andamos con sensaciones parecidas, colega.

Besos!

Ximena Ianantuoni dijo...

Me re alegra Ric saber que disfrutaste de mi amada Buenos Aires, en general comentás lo contrario y a mi me da una penita!! porque siendo una ciudad tan hermosa, expansiva y amorosa!!

Santiago dijo...

Desde hace un tiempo, cuando ando por el centro voy mirando para arriba. Me encanta ver la cùpulas, son sensacionales.

Ricardo dijo...

Sii Pato! yo tb vì esa casa la terraza de un edificio de la 9 de Julio. Reloco! no?

Si Paola, tal cual, antes iba mirando al piso, luego a la mitad, ahora miro las cùpulas! ja.

Es cierto Deli, cuando algo se vuelve habitual, rutinario, por màs bueno que sea desaparece, lo dejamos de ver..


Tal cual Sibila, es un buen ejercicio andar sin reloj, aunque no perdamos la nociòn de la hora, pero ayuda a ser menos obsesivos con cosas que no aportan demasiado.

Si Adri el subte es bàrbaro pero no ves nada, aunque el otro dìa vì un tipo sacando fotos a las caras de la gente y me gustò la idea! jem.

Gracias Iam por tùs elogios para el blog y tb para Bs. As., porque compararla con Barcelona es sin dudas un elogio.

Te parece Xi que le tiro mala onda a Baires? A mi me da bronca que no se haga nada para mejorar, que le demos la espalda al Rio, que tengamos un Riachuelo, y gente que sòlo le importa hacer cosas que se vean... Pero a mi me gusta, y cuando tenga la oportunidad voy a hacer cosas buenas.

Es cierto Mai! ahora yo tb Santiago...

miralunas dijo...

bellísima foto!!!

y sí, de a ratos hay que mirar por si entre los rascacielo estuviera el cielo.

a mi me encantan las cornisas de buenos aires y la cuasi soledad urbana de los domingos.

beso

Yanina dijo...

es la magia de la fotografìa...
nos permite mirar todo desde otro lugar

Tiziana (+ que 4 patas) dijo...

nuestros ojos pueden ver desde la cabeza o desde el corazon o como dice deli desde la rutina en ese caso te diria que son miopes.

Buena vison para el post!!

Ricardo dijo...

Si todos tenemos magia, el don de mirar, de transformar, las cosas dependen más de nosotros de lo que creemos. Deberíamos poder creer más en esto, más en nosotros, no?