miércoles, 13 de enero de 2010

PROYECTOS PERSONALES

Si hay dos restaurants, uno lleno con gente haciendo cola y el otro totalmente vacío, estando uno frente al otro, lo más probable es que paradójicamente elijamos esperar en el que está lleno para comer. Simplemente porque al no conocer ninguno de los dos tendremos más confianza en el más elegido.

Con los proyectos personales sucede lo mismo. En su inicio, en el “germen” del proyecto, el único que piensa que puede “comer” bien allí es uno mismo.

Hay muy pocos peregrinos y buscadores que se animan a apostar a lo desconocido, a experimentar y juzgar según criterio propio. Pero son tan pocos que no podemos esperar su apoyo para empezar nuestro proyecto.

Es así que lo único que nos queda es ser nosotros mismos los primero “comensales”. Luego, dependiendo de la calidad del mismo, se sumarán ó no más seguidores, pero la apuesta inicial depende de nosotros.

Pues entonces no esperemos tanto la opinión ni el aliento de los otros para iniciar nuestro proyecto porque es en principio un restaurant vacío. Nosotros debemos ser los primeros en asumir el riesgo. Los primeros en sentarnos a la mesa…

5 comentarios:

Javier dijo...

Totalmente!

Paola dijo...

Exacto. A eso yo le llamo jugarse. Hay opiniones q pueden sumar, pero la mirada de uno es única (valga la redundancia). Si es algo un tanto descabellado, bueno, sabremos lo q arriesgamos.

Maxi dijo...

Que buenas y esperanzadoras palabras, hay que creer en uno y comer aunque sea solo las primeras veces, ya caerá gente al baile, y sino comimos rico y no esperamos.

Brindo por esos proyectos personales, que se concreten o que se haga el intento hasta el final, lo que vale es la actitud y la intención.

Fuerte abrazo!

Magah dijo...

Hoy, por sobre todo leo en letras mayúsculas el último parrafo. Intimamente , en esa parte instintiva que tenemos los gatos que andamos por la ciudad, algo dice y hay que escuchar. Hay un saber inconciente que sabe de nosotros mas que nosotros mismos...ir hacia ahí, abrir la puerta e inaugurar ese restaurant, evaluar y ahí se verá.

Ahí vamos, hay que seguir, siempre seguir.

Beso.

Ricardo dijo...

Graxias Max