jueves, 27 de mayo de 2010

COMO EL AGUA Y EL ACEITE.

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Dos elementos imposibles de unir. Frase comúnmente utilizada para señalar a dos personas diferentes que difícilmente puedan encarar un proyecto de pareja en común.

Sin embargo me pregunto si para que una pareja sea exitosa es necesario que se puedan mezclar… A punto tal de desfigurarse cada uno en sus formas para pasar a ser algo nuevo donde sus integrantes resulten ya irreconocibles hasta para ellos mismos.

Pienso también si realmente una buena relación no se da mejor entre gente que realmente es distinta, si la atracción incluso no aumenta hasta por sus diferencias, tanto como sucede con los polos opuestos.

Si no resulta más rica y vital la diversidad que la uniformidad.

Si no es mejor compartir sin desaparecer ni mezclarse, salvando las diferencias y esencias particulares.
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Como el agua y el aceite…
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Imágen de Alí Ersan hecha con agua y aceite.

8 comentarios:

An dijo...

Me parece, Ricardo, que está bueno ser tan distintos como para generar permanentemente el asombro, la admiración, las ganas de seguir juntos y conocerse más y, a la vez, tener convicciones parecidas.
Afortunadamente, los seres humanos somos maravillosos (aún con nuestras miserias y mezquindades)y creo que nadie debe "prohibirse" elamor por creer que son "el agua y el aceite"
Besos

Magah dijo...

También me lo pregunto, y arriesgo una respuesta... tal vez sea un desafío que solo pueden tomar las personas inteligentes a la hora de encarar una relación con alguien que aun siendo diferente, y mucho, le resulta atractivo y lo apasiona por algún motivo. Es sin duda necesario tomar la determinación de aceptar al otro como es, como viene e imaginar que se puede proyectar a futuro. Creo que hay que animarse a emprender ese tipo de relaciones que son sin duda las que provocan inmensas satisfacciones pero también grandes dolores o preocupaciones. El igual puede hundirnos en un mar de aceite, y eso tampoco es para cualquiera, a mi me resultaría aburrido.

Programa de Desarrollo Psicosocial dijo...

Trabajo hace treinta años con la diversidad humana. No podemos pretender que se acepte la diversidad en todas sus manifestaciones ya que fuimos educados para lo contrario. Pero esta ahí, es una realidad, no podemos tapar el sol con un dedo.Cariños. Carmen

Ximena Ianantuoni dijo...

¡¡qué buen tema Ric, todo un tema de verdad!! no es fácil no mezclarse, no es fácil mantenerse en uno, no se sostiene ni la mezcla indiscriminada ni estar en polos opuestos... el laburo del equilibrio es el laburo de cada uno y de todos los días y de cada cosa,
el amor y sus misterios, hay una parte que es magia y gracia en el amor,
y hay una parte que es intención, garra, poder de superación, atractivo, desafío, entrega a full!!
Muy buen posteo!!

Santiago dijo...

Comparto lo que decís pero creo también que demanda una mayor apertura de mente, comunicación y flexibilidad para comprender. Abrazo.

LOL dijo...

Me gusto mucho tu escrito, es más me siento reflejada en más de una línea: muchas veces me pregunto porque hay parejas que se empeñan en ser simbioticas, o buscan un par lo más parecido posible o sienten lo opuesto/diferente como enemistad, una amenaza?!
Son relaciones diferentes, los que son parecidos probablemente compartan más actividades, gustos y hasta valores, que ciertamente muchas veces desfiguran y transforman el espacio de cada uno en un bloque homogeneo; mientras que el desafío de estar con alguien opuesto es eso mismo, aprender de esa diferencia, enriquecerse del otro...conocer aquello que al otro lo motiva y a mi quizás no! Y aprender a ver con otros ojos, los ojos del otro.
No creo que haya manera de medir que relación es mejor, sencillamente pq son diferentes; pero claro está que, en cualquiera tipo de pareja (simbiotica o no), la tolerancia e inteligencia son fundamentales, sin eso es dificíl sostener cualquier tipo de amor.

Ricardo Fasseri dijo...

LOL Caetano dice que en realidad el amor se trata de "aprender a querer lo que en mi de vos es desigual..." Beso.

Anónimo dijo...

Sospecho que en cuanto al amor no hay fórmulas. Se hace camino al andar. Cheers, Adri O.