viernes, 18 de junio de 2010

MIEDO Y DESEO





El deseo es revolucionario. Revoluciona nuestras vidas. Nos hace tambalear, genera cambios, nos saca de ese lugar rutinario y tranquilo donde creemos estar seguros.

Abrazar el deseo es soltar lo que creíamos nos daba seguridad. La seguridad de morir según el deseo de los otros, porque la vida sin deseo no existe.

Es paradójico, pero acercarse al deseo propio nos da mucho miedo. Algunos dicen que todo lo que tememos es en realidad lo que deseamos. Pero sin ir tan lejos, el deseo es al menos el motor de la vida y muchas veces no queremos arrancar, queremos quedarnos estáticos, en aquel mismo lugar supuestamente seguro donde nos dejaron los mandatos, miedos y deseos de nuestros padres ó el entorno que nos tocó vivir.


Seguridad que asegura solamente que seamos siempre “hijos” en vez de “padres”. Padres de nuestras obras, de nuestros proyectos, de nuestros placeres, de nuestros propios deseos.


Nadie mejor que Djavan para describir esta situación en el campo del amor, en un viejo tema que rescaté en este video y que se llama justamente “Flor de miedo”:

"Venime a besar de una vez /Vos pensás demasiado para decidir /Vení a mi de cuerpo y alma, liberá y dejá lo que nos haga unir/No huyas una vez más/Sentís la falta de aire que el flor de miedo trae/Pensás que puede ser que resulte mal pero puede ser también que sea muy bueno/Todo va a cambiar, puedo presentir, vos vas a recordar y reir/Algún dolor que no va a matar nadie/No precisás asustarte, eso es clamor de amor…/Venime a besar de una vez/Hecha una nuve de aire sin aflicción/Venite de cuerpo y alma, liberá la paz de mi corazón/No te pierdas otra otra vez, en ese mismo lugar por donde ya pasáste.../Pensá que puede ser un sueño ó también que sea amor..."

7 comentarios:

Julia dijo...

Es cierto, para mí fue muy duro darme cuenta muy tarde que en realidad había armado una vida que respondía más a los deseos de mis padres que a los míos propios. Sé que ellos hicieron lo mejor por mí pero tal vez no se dieron cuenta de estos temas. Tal verz para mí sea un poco tarde pero me sirvió al menos para darme cuenta y no hacer lo mismo con mis hijos, a quienes presto mucha atención para intentar descubrir cual es su don, para qué vinieron, qué quieren. Saludos desde Andalucía.

Ricardo Fasseri dijo...

Hola Julia. Quería decirte que nunca es tarde para conectarse con el deseo propio. Hoy murió justamente Saramago, que empezó a escribir siendo muy grande y ganó el Nobel al poco tiempo. Siempre se puede y no hay que poner de excusa a los padres quienes normalmente trataron de hacer lo mejor. Está en nostros también hacer nuestra parte y no hay plazos para eso. Abrazo y bienvenida.

Anónimo dijo...

A mi me pasa, cada vez que tengo una relacion que se torna copada me agarra mucho miedo. Algunos dicen fóbico, bueh tal vez sea parecido no? Kiki.

Poli dijo...

Algo así como tentarse a salir de la zona cómoda, de la vaca atada, de lo que se nos da fácil o estamos acostumbrados, para ir en busca de lo que realmente deseamos. A pesar del miedo...
Pero antes, hay que descubrir qué deseamos, ser sinceros con nosotros mismos.

Anónimo dijo...

Me hizo pensar mucho este post,se me hicieron varios "Clics"...me diò mucha apertura...
Me llevè el video...jua
Beso
K.A.A

Ricardo Fasseri dijo...

Sí Poli, hay que identificar el deseo primero, y a veces se presenta primero muy difuso, y hasta a veces el propio miedo no los deja ver.

Qué bueno Kary!

besos

Mariní dijo...

identificar primero el deseo...
luego dejarse llevar...q puede ser amor o un sueño... y...¿quizás llega la claridad del auténtico deseo "luégo"?

/ como duele ... a veces. tanto.



gracias...