viernes, 16 de julio de 2010

AMOR Y POLITICA EN ACTOS

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Quevedo decía “amor en actos” y yo digo que se aplica en todo, hasta en política.

Mucho más que las palabras, lo que importa en ambos ámbitos son los hechos, los actos.

En tal sentido, más allá de lo que todos sabemos sobre el accionar del Congreso en el día de ayer al sancionar dos leyes trascendentes como la de “Matrimonio Homosexual” y de “Protección de los Glaciares”, quedaron en evidencia algunos actos destacables.

La Cámara de Senadores por primera vez delibera bajo la "libre convicción" de sus integrantes. Algo fascinante, que debiera suceder siempre y no pasa porque votan en bloque partidario.

Esta forma de actuar hace que, por ejemplo, quede lugar a la reflexión, al cambio de ideas y hasta la sorpresa al momento de la votación, dejando de lado "el voto cantado".

Esto permitió por ejemplo que el partido radical estuviera en contra pero su presidente Ernesto Sanz, el del bloque Gerardo Morales y varios más votaran a favor.

Por otro lado, la provincia más reticente a la sanción de esta ley de matrimonio homosexual, me refiero a la de Córdoba con casi el 70% de su población en contra, aportó los votos de sus dos senadores provinciales. El de Luis Juez y el de Morandini.

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Especialmente el primero sabe que puede jugarle una mala pasada en su futuro político y no obstante votó a favor respetando sus convicciones.

Por otro lado, en diputados, el PRO que encabezó una movida mediática para demostrar que Macri estaba a favor, fue el partido que mayor votos en contra concentró en esa Cámara.

Finalmente, cuando llegó el momento de la votación en el Senado, parte del “peronismo disidente” encabezado por Carlos Reutemann, Juan C. Romero y Adolfo Rodríguez Saá se retiraron del recinto. Ni siquiera se animaron a votar en contra. -

Pueden ser presidenciables con esa actitud evasiva cuando tuvieron la oportunidad de participar de un gran debate nacional y no lo hicieron?

Por otro lado, Hilda de Duhalde votó en contra. Es decir, el Partido Peronista opositor tomó una actitud evasiva, ó bien negativa. Muy parecida al PRO en diputados. Algo que muestra en "actos" un proceder al menos equívoco y contrario a las convicciones supuestamente “liberales” que suelen esgrimir habitualmente en sus discursos económicos, contribuyendo de esta manera al "malentendido" que existe sobre las ideas de la libertad.

Finalmente, la sanción de la "Ley de Glaciares", oportunamente aprobada pero vetada por la Presidenta para permitir a las provincias limitadas por la norma a que exploten sus recursos aún a costa de la naturaleza, volvió a ser impulsada por el Congreso. Ahora deberá cumplirse más allá del veto presidencial.

Es decir, además de los discursos de siempre y más allá de la postura que cada uno de nosotros tengamos sobre el tema, se vieron buenos actos institucionales.

Hasta los pocos actos negativos registrados sirvieron para saber más sobre sus protagonistas.

En definitiva, un día de gloria para el Congreso Nacional y la democracia argentina. Un día así que les venía haciendo falta...


La foto es mía de un bar de San Telmo.

4 comentarios:

Lourdes dijo...

Estoy sumamente contenta y satisfecha con estos dos actos.
Es un gran paso para mostrarnos que se puede. Que no hay nada "cantado" como bien expresas.
Te confieso que la ley de Glaciares era la que más temor tenia sobre su aprobación.
Pero hubo valentía y hubo convicción o, al menos eso me pareció y creo que, aunque no soy oficialista, ni peronista ni partidista ni nada, creo que en este gobierno estan pasando cosas que están muy buenas.
Y eso me permite pensar que no todo está perdido.

PD: Paso a menudo por acá, me gusta tu estilo.
Saludos.

Nahuel dijo...

Què buen artìculo Richard! cuesta encontrar anàlisis politicos con sentido comùn y analisis equilibrado. Un placer, y màs allà de mi postura reconozco un excelente dìa institucional. Saludos

Sibila dijo...

Buenísimo análisis!!! Gracias está bueno leer cosas así, sintéticas pero a la vez claras y contundentes. Es buenísimo lo que pasó, tenemos que estar todos muy contentos porque esto nos hace bien!!

Ricardo Fasseri dijo...

Yo nunca creí mucho en el matrimonio, pero creo mucho en el amor, en la naturaleza y sueño con una política mejor de la que me gustaría ser parte. Mientras tanto apoyo con lo mejor de mí lo que creo bueno sin importarme quien ni que ideología lo haga. Bievenida Lourdes, es muy bueno saber la gente que me lee aunque no comente. Besos a todos!