martes, 3 de agosto de 2010

EL MIEDO AL COMPROMISO

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Mientras los homosexuales festejan que ahora pueden casarse, las relaciones entre hombres y mujeres “hétero” se vuelven cada vez más complejas.

Hay dificultad hasta para conocerse. De hecho, mucha gente no logra relacionarse hasta no obtener un mínimo grado de alcohol en sangre que les asegura deshinibirse, ó deben acudir a páginas de internet dedicadas al tema.
Pero fundamentalmente la mayor dificultad está en armar y sostener una pareja.

En este último caso, pareciera ser que el problema mayor es el temor a asumir algún tipo de compromiso.

Pero en qué se basa ese temor? Creo que en primer lugar en el miedo.

Todo lo que deseamos también le tememos, pero esta reflexión parece demasiado profunda para analizar un tema que encuentra respuestas antes en cuestiones más simples y evidentes.

La realidad actual nos presenta la fantasía de que todo es endeble, momentáneo, fugáz, rápido, volátil…

Epocas de luchas por obtener más poder en todo sentido, dinero habido de cualquier forma, logros rápidos y todo fácilmente exhibible.

Tiempos de “fast food” acompañados por el “fast love”. Mismo que a muchos les cueste aceptarlo como deseable.

En este marco se vive al compromiso como una amenaza, una renuncia a la individualidad, un sacrificio, una perdida sin saber bien para qué.

Ni hablar de la terrible fantasía que una pareja estable se torne en algo gris, rutinario y aburrido…

A todo esto debiéramos siempre agregar los temores ó fobias que provienen de nuestra propia historia, de lo que hemos vivido de chicos en nuestras familias, que muchas veces –vía conflicto ó idealización- no da ganas ó imposibilita el armado de una nueva ó propia "historia”.

En las historias familiares incluyo las combinaciones parenterales traumáticas, como madres castradoras, padres ausentes ó idealizados con los que ningún hombre puede competir, ó que hacen creer a sus hijas que son princesas que luego nadie puede bajar de la pasarela imaginaria donde inconscientemente las han subido de chicas.

Cabe incluir también los traumas ocasionados por eventos accidentales como pérdidas, y hasta delictivos como abusos.

Pero lo que al menos a mi me resulta más interesante y llamativo es lo que es más común pero tal vez menos evidente, y es esa idea de que al comprometerse uno pierde. Pierde libertad, pierde entusiasmo, pierde posibilidades. O que para asumirlo debe sentir algo tan excepcional que suele no existir, y por lo tanto, los deja siempre en el mismo lugar.

De hecho, cabría preguntarse qué es lo que hace que dos fóbicos al compromiso se sientan atraídos entre sí? Tal vez la respuesta sea el reaseguro en la imposibilidad...

Pareciera que el momento actual nos da la idea de que se puede tener todo, que siempre hay algo mejor que nos está esperando en otro lugar, que se puede obtener y no tendrá los costos de lo que ahora ya tenemos.

Una serie de ideas que sin dudas de tomarlas como ciertas dan más ganas de vivir sólos, descomprometidos y supuestamente más alegres y divertidos que embarcarse en una situación que parece que pide más de lo que dá.

Sin embargo, creo que tanto los miedos como las fantasías son mayormente infundadas, y son funcionales para eludir el único amor posible y real que es el amor que se construye en actos. Algo que lleva tiempo y asumir ciertos riesgos.

Así como se han generado nuevos roles y modelos, algo también sucede con el compromiso.

Comprometerse con algo no debe ser asociado necesariamente con ningún peligro, pérdida de libertad, ni con vivir una vida gris y sacrificada.

Más aún, creo que en breve -tal como le sucedió a algunos homosexuales- los "héteros" comenzarán a vivir en problemas ante la imposibilidad de asumir compromisos ó bien, poder sostenerlos. Porque lo
que suelen haber vivido muchos homo es la adrenalina, la diversión y finalmente el vacío que genera la situación contraria. En cambio, no todos los "heteros" han pasado aún por esas circunstancias, han vivido situaciones de represión ó mandato, y algunos necesitan vivirlo hasta el cansancio…

Tal vez muchos deberán vivir y agotar sus “vidas” bajo esas circunstancias, saturar sus venas de adrenalina ó de negación, curar sus heridas ó traumas pasados para entender que el amor se construye, que la idealización cega, que el compromiso y la decisión en cierto punto libera y que no jugarse es asegurarse haber perdido antes de empezar.

Que el compromiso del amor hace crecer, da vuelo, estabilidad, y por sobre todas las cosas libera y puede ser muy divertido.

Como dice Caetano: “si el amor esclaviza, es también la única liberación”…



Link periodístico: "Confundir amor con deseo, un camino directo a la infelicidad".

Foto del águila de Google.

11 comentarios:

Yanina dijo...

Interesante post Ricardo!
que ganas de encontrar el amor que libera!

Erika dijo...

Hola, veo en tú escrito una mirada un poco naif. En mi caso hace mucho que he tomado un poco de distancia del tema del amor. Sea porque hay problemas de compromiso ó bien porque me sentí tantas veces defraudada, traicionada que la verdad no tengo más ganas de dedicar mi energía al armado de una pareja. Prefiero invertirla en mi vida personal, profesional que me apasiona, y en divertirme. No se si está bien pero de esta forma he logrado estabilidad y que no me amarguen la vida. Muchas amigas, diversión y voila! Siempre te leo, un placer. Saludos.

Marcelo dijo...

Has citado casi todas las causas que vemos a diario en la clínica quienes ejercemos la psicología como causa de problemas de formación ó sostén de una pareja. Agregaría solamente que pareciera haber una tendencia a focalizar la felicidad sobre logros materiales y/o profesionales en desmedro de todo lo que tenga que ver con lo más espiritual ó poder sentimiento. Hay mucho miedo a sentir, de hecho vemos gente que consume drogas anestésicas ó derivados de.. Saludos.

Magah dijo...

Imperdible entrada Ricardo. Para leer mas de una vez y mirarnos, leernos, vernos y re preguntarnos, tomar coraje y

"...curar sus heridas ó traumas pasados para entender que el amor se construye, que la idealización cega, que el compromiso y la decisión en cierto punto libera y que no jugarse es asegurarse haber perdido antes de empezar.

Que el compromiso del amor hace crecer, da vuelo, estabilidad, y por sobre todas las cosas libera y puede ser muy divertido.

Como dice Caetano: “si el amor esclaviza, es también la única liberación”…

Ojalá sea así.

Un abrazo!

Sílvia dijo...

El amor y el compromiso lo entiendo yo como una via de crecimiento como puede ser la decisión de vivir en solitario. Creo que no se puede generalizar, lo que va bien para unos no es lo que necesitan todos. En mi caso, el compartir la vida con otra persona a la que se ama, lo entiendo también como una forma de enfrentar a diario sentimientos, ideas y obsesiones y hace que recapacite en cosas que quizá no caeria en la cuenta de vivir sola. És muy probable que viviera más tranquila y acorde ... conmigo misma... pero creo que me aburriria un montón y me perderia una dimensión humana importante. Cuando esa misma inquietud de uno la tiene la pareja, pues bien.
Saludos Ricardo, no comento a menudo pero te leo siempre :)

Anónimo dijo...

Primera parte:

El miedo al compromiso tiene muchos orígenes:

Puede ser que no se sabe lo que se busca (en una o en las dos partes que conforman la pareja).

Puede ser simplemente que no se comparte la misma meta.

Puede ser también que el otro se sienta sobrepasado (con las actitudes del uno); por que ese uno, tal vez esté buscando un escape a través de ese compromiso… y en este punto es donde alargo.

Fíjate por ejemplo en el tema del fanatismo (de cualquier índole y en cualquier tema); todos tenemos carencias de diversos tipos, fallamos en la escuela, fallamos en el amor, fallamos en la vida y lejos de aprender a sobrevivir buscando la felicidad, lo que generalmente hacemos es ir a refugiarnos en cualquier lugar, donde nos sintamos cómodos, donde seamos bien recibidos, donde nuestro ego sea cobijado y atendido o tal vez, simplemente, donde podamos evadirnos y así evitar el sufrir, el llorar, el confrontar nuestros mas arraigados miedos y por consecuencia, aprender.

Refugiarse en cualquier cosa no es la solución, es simplemente una máscara para el problema mayor; nuestras heridas, nuestros traumas, nuestros defectos; después de todo, hemos cometido errores y lo seguiremos haciendo, mejor aprender de ellos mediante la reflexión, el auto conocimiento que volcarse en algo que temporalmente nos llenará y tal vez después nos deje nuevamente vacíos al paso del tiempo por habernos dado cuenta que… no era lo que esperábamos ni lo que buscábamos.

De que sirve volcarse en los estudios y acabar siendo un erudito con honores y diplomas si al final lo hiciste para evadirte de algo que no podías manejar en lo social, en lo emocional o hasta en lo físico?.

De que sirve ser el mejor deportista si se hace para encubrir la falta de aprobación que se requiere en otros aspectos como la familia, el hogar o los estudios?.

Los seres humanos somos muy predecibles, observa y te darás cuenta, que en el éxito de las personas se encuentra la máscara que cubre las carencias en su vida.

No me mal interpretes, yo no digo que esté mal, en lo personal conozco personas que han amasado fortunas volcando sus necesidades insatisfechas en su trabajo/profesión. Claman ser felices, pero me doy cuenta que no, cuando le meten el cuerno a su mujer.

Igualmente conozco personas que son los mejores en su trabajo, con grandes éxitos, con grados… ellos también claman ser felices, pero me doy cuenta que no, cuando me llaman por teléfono para decirme… la extraño.

Habemos quienes buscamos atención, cariño y amor en una persona o en varias y creemos ser felices cuando en cierta forma ese cariño y amor se corresponde, hasta que nos damos cuenta que las estamos lastimado.

MEX

Anónimo dijo...

Segunda parte:

Lo mejor es la reflexión, tomar un espejo y vernos reflejados en él, buscar el como y el por qué en nosotros mismos, no en los demás.

Que miedo o frustración estamos volcando en la obsesión con nuestro trabajo, pareja, amigos y pasiones en general?.

Quien sabe, tal vez descubramos que no nos gusta realmente el fútbol, si no que lo usamos como pretexto para evadirnos de algo o alguien.

Quién sabe, tal vez no estamos enamorados, si no que usamos ese sentimiento que bien podría caber en cualquier persona inocente que se nos cruce en el camino, para intentar volcar las carencias afectivas en otras áreas.

Quien sabe, tal vez no nos gusta el alcohol y la droga, pero las usamos de pretexto para evadirnos de nuestra realidad, aun que sea por un momento, aun que después, además de regresar a ella, lo hagamos con las consecuencias propias del abuso.

Así como en las drogas y el alcohol, cada cosa que usamos en la vida para evadirnos (una pareja, una profesión, un arte, etc.) nos dejará tarde o temprano en el mismo sitio donde comenzamos, solo que más viejos, amargados, tristes y sin tiempo para corregir o intentar corregir lo que corresponde.

Tal vez cuando evaluamos en alguien el miedo al compromiso, en realidad debemos frenarnos y pensar… bueno, por que yo busco comprometerme?, a que obedece esta necesidad?, tal vez el miedo de la otra persona se fundamente en algo que se percibe o que se ve en nosotros y que no hemos podido reconocer.

Reconocerlo y trabajarlo para superarlo, nos dejará en mejores condiciones para que logremos ser felices.

Pero solo tal vez…

MEX

Anónimo dijo...

Hubo un error al publicar, pero aqui mando la primera parte dividida en dos:

Primera parte A:

El miedo al compromiso tiene muchos orígenes:

Puede ser que no se sabe lo que se busca (en una o en las dos partes que conforman la pareja).

Puede ser simplemente que no se comparte la misma meta.

Puede ser también que el otro se sienta sobrepasado (con las actitudes del uno); por que ese uno, tal vez esté buscando un escape a través de ese compromiso… y en este punto es donde alargo.

Fíjate por ejemplo en el tema del fanatismo (de cualquier índole y en cualquier tema); todos tenemos carencias de diversos tipos, fallamos en la escuela, fallamos en el amor, fallamos en la vida y lejos de aprender a sobrevivir buscando la felicidad, lo que generalmente hacemos es ir a refugiarnos en cualquier lugar, donde nos sintamos cómodos, donde seamos bien recibidos, donde nuestro ego sea cobijado y atendido o tal vez, simplemente, donde podamos evadirnos y así evitar el sufrir, el llorar, el confrontar nuestros mas arraigados miedos y por consecuencia, aprender.

Refugiarse en cualquier cosa no es la solución, es simplemente una máscara para el problema mayor; nuestras heridas, nuestros traumas, nuestros defectos; después de todo, hemos cometido errores y lo seguiremos haciendo, mejor aprender de ellos mediante la reflexión, el auto conocimiento que volcarse en algo que temporalmente nos llenará y tal vez después nos deje nuevamente vacíos al paso del tiempo por habernos dado cuenta que… no era lo que esperábamos ni lo que buscábamos.

MEX

Anónimo dijo...

Primera parte B:

De que sirve volcarse en los estudios y acabar siendo un erudito con honores y diplomas si al final lo hiciste para evadirte de algo que no podías manejar en lo social, en lo emocional o hasta en lo físico?.

De que sirve ser el mejor deportista si se hace para encubrir la falta de aprobación que se requiere en otros aspectos como la familia, el hogar o los estudios?.

Los seres humanos somos muy predecibles, observa y te darás cuenta, que en el éxito de las personas se encuentra la máscara que cubre las carencias en su vida.

No me mal interpretes, yo no digo que esté mal, en lo personal conozco personas que han amasado fortunas volcando sus necesidades insatisfechas en su trabajo/profesión. Claman ser felices, pero me doy cuenta que no, cuando le meten el cuerno a su mujer.

Igualmente conozco personas que son los mejores en su trabajo, con grandes éxitos, con grados… ellos también claman ser felices, pero me doy cuenta que no, cuando me llaman por teléfono para decirme… la extraño.

Habemos quienes buscamos atención, cariño y amor en una persona o en varias y creemos ser felices cuando en cierta forma ese cariño y amor se corresponde, hasta que nos damos cuenta que las estamos lastimado.

MEX

Ricardo Fasseri dijo...

Totalmente de acuerdo Mex, sólo que no tiene mucha relación con este post, que habla de los que no pueden crecer en el amor y cito alguna de las causas. No de los que necesitan compromiso, formalidades, etc. para cubrir otras falencias ó inseguridades que nada tienen que ver con el. De todas maneras luego amplío. Gracias.

Ricardo Fasseri dijo...

Ahora sí, amplío Mex! creo que has planteado un tema interesante y es la "contracara" del post, hablás del que quiere al compromiso pensando que atará a alguien, que con ese alguien cubrirá cuestiones irresueltas de su propia persona.
Eso es verdad y sucede. Tal vez como nunca me pasó personalmente no lo tuve en cuenta. Pero es cierto, mucha gente cree que el matrimonio, el compromiso, las palabras, los contratos, realmente unen, y están totalmente equivocados. Lo dice un abogado!
Lo único que te une es el amor basado en la elección y libertad. Libertad que yo la sostengo en este blog en todas sus facetas, hasta en la ecónomica donde es más controvertida. Veo que venís leyendo post viejos y lo podrás comprobar.
Realmente me pega mal la gente que quiere que otra le pertenezca, y mucho más si lo hace por lazos tan precarios y poco sólidos como los comentados.
Creo en definitiva que la contratacara que remarcás sobre este post merece otro. Gracias por tú aporte y ayudemos a ambos. A los que creen que el "copromiso" arregla lo que no pudieron arreglar sólos, y por favor, a la inmensa mayoría que le tiene miedo al compromiso como sinónimo de crecimiento emocional, afectivo, en definitiva, al amor. A los que confunden estar "enamorados" con amor. Leamos de vuelta a Erich Fromm por favor!
Abrazo, y gracias por tú dedicación y comentarios. Me encataría que te animaras a poner tú nombre completo y verdadero así podemos saber más de vos.