martes, 12 de octubre de 2010

CONMEMORO PERO SIN CELEBRACIÓN...

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De chico me cuestionaba por qué festejábamos el 12 de octubre? El día de la raza? Qué raza? La nuestra como descendientes de los colonizadores ó la de los dueños de la tierra?

La pregunta era más inquietante aún si se trataba de la segunda hipótesis. Porque de ser así, estábamos celebrando la muerte y extinción de los pueblos originarios. Muchos de los cuales actualmente visitamos sus ruinas con admiración mientras simultáneamente celebramos su desaparición.

Pensé entonces que estaba ante una de las tantas contradicciones de nuestra falta de identidad cultural como hispanoamericanos.

Sin embargo, cada 12 de octubre era feriado y se volvía a festejar hasta en los colegios sin tener muy claro qué...

Fue tal vez cuando se cumplieron los 500 años del “Descubrimiento” de América que una canción del músico panameño Rubén Blades vino a darle forma a algo que pensaba y explicaba para mí esta extraña situación.

En esa canción -que se llama “Conmemorando” y cuyo video ilustra el post- Rubén Blades destaca, con una letra formidable, dos aspectos del descubrimiento.

Uno triste y lamentable como fueron los abusos, la matanza y hasta desaparición de los habitantes originarios de estas tierras. Un verdadero holocausto que está fielmente retratado en el Museo de la Conquista en la República Dominicana y que nunca tuvo juicio ni castigo.

Pero había otro que era realmente destacable y era el espíritu de aquellos navegantes, muchos de ellos presidiarios, marginados, "desahuciados" en su tierra nativa que se echaron al mar en búsqueda de sentido y trascendencia a sus vidas. Con el espíritu de aventura, riesgo e ilusión de descubrir algo nuevo.

El arriesgarse a "perderse" para encontrarse en algo nuevo.

Esa combinación de cosas negativas y positivas llevó a Rubén Blades a destacar en esta fecha ese espíritu aventurero y arriesgado de búsqueda de gente que había perdido todas sus esperanzas y que merece ser conmemorado, junto con la consciencia de la tragedia que significó la exterminación de los pueblos nativos y que no amerita ninguna celebración.

Es esta combinación la que para mí mejor define esta fecha, y que se resume en la frase que titula esta entrada.

"Conmemoro pero sin celebración..."

3 comentarios:

Programa de Desarrollo Psicosocial dijo...

No hay mucho que celebrar, el proceso de degradación étnica y cultural sigue su curso, continúan hasta hoy sin recuperar sus derechos. Nunca van a ser una prioridad en mi pais ni en otros, lastimosamente esa es la realidad de la diversidad cultural de América. Carmen

Yanina dijo...

Muy acertado el título...
no hay nada para celebrar, pero no podemos pasar por alto ese 12 de octubre... siempre me pregunto como hubiera sido todo si nadie se hubiera considerado de una raza superior..

Ricardo Fasseri dijo...

Lo curioso es que ahora es moda visitar los logros y los vestigios de esas civilizaciones que en muchos casos eran de avanzada, pero simultáneamente seguimos festjando su destrucción. Una superflua contradicción...