lunes, 13 de diciembre de 2010

LA FUERZA FRENTE AL "ESTADO DE DERECHO"

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Cuando por el 1600 Thomas Hobbes ideó el "Leviatán" -ese enorme monstruo bíblico que representaba la idea de Estado- lo hizo pensando que el hombre, en estado natural, se convierte en “el lobo del hombre”.

Luego se formó la idea que ese mismo Estado y sus funcionarios debían estar sometidos al imperio de la ley, y surgió así el “estado de derecho”.

Esta evolución legal tuvo como finalidad organizar una sociedad que de otra manera viviría bajo la opresión, el caos y el imperio de la violencia.

Varios siglos después se presentan episodios como el de Villa Soldati donde parece que la fuerza y la violencia es más fuerte, ó al menos más efectiva que la organización legal.

No faltará quien diga que la gente que ocupó un inmenso parque público reclamaba por sus derechos, pero el reclamo por un derecho –si es que les asistiera- no se puede hacer contra la propia ley.

Permitir y/ó premiar luego ese tipo de actitudes sienta un pésimo precedente, porque cualquier persona puede pensar que es mejor acudir a la fuerza y a la violencia antes que a los mecanismo que la ley establece.

El “estado de derecho” es perfectible, por lo tanto puede y debe ser mejorado, pero dentro de sus propios mecanismos. Mecanismos que el mismo sistema prevé.

Cuando no se acude a ellos y se prefiere en cambio la fuerza y la violencia estamos en problemas.

No cabe dudas que lo sucedido en Villa Soldati también importa la revisión de la política oficial, tanto nacional como provincial sobre cuestiones habitacionales, desarrollo urbano y social, descentralización e incluso legislación inmigratoria. La que deberá ser ajustada si tenemos en cuenta que es previsible que en los próximos años la Argentina reciba una nueva ola inmigratoria y no sólo proveniente de los países limítrofes.

Pero antes que todo, es importante que dejemos en claro que con la fuerza y la violencia no se puede ni debe conseguir nada. De lo contrario, como anticipé, sentaremos un mal precedente.

Un pésimo precedente contra las reglas del “estado de derecho” que tanto nos costó. Que aún tanto nos cuesta...
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La foto es de Google.

4 comentarios:

delivery post-crucifixión dijo...

Estoy de acuerdo. El tema es cómo se llega a esto. ¿Responde a la "logicidad" de los tiempos que corren o es un mero accidente social?

Tampoco me queda claro como se resuelve ahora este tema. Por otra parte, hay mucho predio abandonado, mucha tierra (me refiero a la Capital Federal) que no ha sido socialmente aprovechada. El "espacio público" de Villa Soldati (y sus alrededores) están desde hace años en un estado de deterioro absoluto.
Con ello no justifico la toma (que posiblemente responda a movilizaciones políticas...), sino a la dejadez que nos tiene acostumbrado este país.

Tema difícil y, como vos bien decís, que responde a una "metodología" sumamente funesta.

Ni el gobierno más socialista te permitiría esto. Por eso me asusta, porque responde a un estado de caos y dejadez...!

Abrazo!
R.P.

Anónimo dijo...

totalmente de acuerdo!!
y con deli, también....la mas tremenda indifirencia y vacío con respecto a las pólíticas de viviendas.
muy bravo!
abrazo
Silvia

sonoio dijo...

debo decir que la toma se preveía desde hace un mes por estos lares, eso se escuchaba, habían promesas que se estaban haciendo en relación a la posesión de tierras... por otro lado e ido al parque indoamericano bastante seguido a remontar barriletes con mis hijos, desde la asunción de macri ese parque está abandonado... el problema es complejo pero lo que más claro me queda es ver el surgimiento de un movimiento acá en el barrio de características muy nazis, los he denominado los vecinazis, desde el viernes se juntan en la esquina de casa... un dolor enorme me produce esto

saludos

Santiago dijo...

Tal vez es cierto que ese espacio público está descuidado, que hay un grave problema habitacional, pero lo que no me parece bueno y en esto coincido con vos, es que seamos inventores permanentes de métodos violentos para conseguir cosas. Hay que buscar otros estilos, otras formas, otra mentalidad, tanto de la gente como de los funcionarios que no tienen claras las prioridades. Saludos.