domingo, 2 de enero de 2011

PONERLE EL CUERPO A LA INTIMIDAD

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Difícil escribir sobre la “intimidad”, porque valga la redundancia, es un concepto íntimo, personal, y por lo tanto también cambiante según la persona y la época.

Pero de lo que no tengo dudas es que está en crisis.

Parece más fácil expandir relaciones sociales y llenarnos de actividades evasivas que desarrollar intimidad con uno mismo y con los demás.

No hay una única explicación a este fenómeno social. Algunos acudirán a la “era de Acuario”, otros a las dificultades sufridas en relaciones íntimas anteriores donde tal vez predominó la frustración, la falsedad, el dolor, dejando heridas no resueltas.

Lo cierto es que pasamos de una crisis de identidad a una de intimidad.

Ya no hay tantas dudas sobre la identidad. O mejor dicho, el marco de aceptación social general ha disipado el conflicto, pero relacionarnos íntimamente con “el otro” se ha convertido en un problema.

Tal es el grado de dificultad que paradójicamente resulta mucho más fácil "poner el cuerpo" que ingresar en el terreno de la intimidad y desplegarla.

Como si el cuerpo interpusiera una distancia prudencial, como si el mismo pudiera protegerla.

Pareciera que el cuerpo ya no tuviera nada que ver con lo íntimo y se hubiera convertido en el teatro público de una realidad interior mutilada, intratable, indefensa.

Tal vez por eso estemos en la era de la disociación, de la somatización, de las enfermedades autoinmunes, de la impotencia de la medicina clásica para comprender y tratar algunos procesos biológicos.

Al cuerpo ya no le alcanzan “las palabras” para pedir que lo saquen del medio, que nos relacionemos con la naturaleza y con los demás de otra forma, desde otro lugar. Donde no somos sólo un cuerpo ó un potencial “enemigo íntimo”, sino parte de un entorno con el que podemos interactuar en forma íntima, amorosa y amigable.

Que podamos poner en juego también la palabra, la expresión, el corazón, el alma.

Que a pesar de las “heridas” y los miedos, no pongamos al cuerpo como defensa de la intimidad…
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Peces besadores. La foto es de Google.

10 comentarios:

PABLO FRANKO dijo...

Ricardo:
Me pareció de una originilidad brillante el punto desde el cual te paraste a contar este fenómeno social que estamos viviendo. Me quedaré con muchas frases. Abrazo grande

Azul dijo...

Me resulta impactante pensar que el cuerpo ya no es intimidad, que puede incluso ocultarla en un intento de defenderla, pero lamentablemente has puesto en palabras algo que veo y siento que está pasando. Beso.

miralunas dijo...

dónde hay que firmar para adherir a ese alegato, mi Amigo?

buen año, Ricardo! y buenas venturadas aventuras!

besos

claudia dijo...

Impresionante.
No se podía haber explicado mejor.

monica dijo...

Creo que es consecuencia del fracaso de la famila como institucion.
Se va esfumando ese piso seguro, que te permitia determinar que una mala experiencia personal, era solo la excepcion... y lo negativo paso a ser un karma generalizado.
La gente vive en soledad,con miedos, dolor, desilusion y muy descreida.
Mucho egoismo y luchas de poder, legalizaron el "uso mutuo sin compromiso". Al final y al cabo tu cuerpo, es lo unico tuyo y en quien podes confiar....

Daniel dijo...

Está muy buena tu observación. Tal vez se haya desplazado la intimidad interpersonal a lo social colectivo, lo cual no deja de marcar una huída de la intimidad y un conflicto con el tema. Abrazo.

miralunas dijo...

escuche: me manda el artista para que rapidito enmiende mi falta: decirle que gracias, gracias, gracias! por ese post que le dedicó!
es que él pensó que yo y yo pensé que él... y ya sabe cómo son los artistas.

bueno, eso. y que le manda un abrazo.
y que le cuente que, además, instaló bandeja para los vinilos. y que por acá se comen ricas empanadas!

le dejo beso y 362 buenos augurios!

Ricardo Fasseri dijo...

Mándele un abrazo al artísta y dígale que llevo su ecléctica creatividad en mi auto todos los días. Y de las empanadas ni hablar!

Martín Pato dijo...

me gusta mas como lo plateaste ahora que en el post anterior que hablabas de intimidad. Igual sigo convencido que cada vez hay mas posibilidades de generar intimidad, mas conciencia sobre poner el cuerpo (que eso es intimidad) y sobre como integrar cuerpo mente y alma y espíritu, para vivir en una plenitud intima y conectar con los demás fisica y emocionalmente.
Las cosas que planteas tienen cierta verdad y creo que es por el periodo de transición en el que estamos.
Abrazo!

Ricardo Fasseri dijo...

Ojalá Pato! abrazo