jueves, 17 de febrero de 2011

¿INVERSIÓN ó GASTO PÚBLICO?

.



.




La interpretación del concepto “Gasto Público” depende del lugar desde donde se haga.

Para algunos, “Gasto Público” es sinónimo de pérdida, de derroche, de dinero mal empleado, de gasto político y/ó ineficiencia. Para otros en cambio, es sinónimo de un rol activo del Estado, de ayuda al más débil, de interés por lo público y social.

Pensé entonces que sería mejor utilizar otra terminología para diferenciar ambas concepciones más allá de la ideología.

Cuando hablamos de “Gasto Público” aplicado a las funciones inherentes al Estado, tales como gasto aplicado a la educación, salud, seguridad, justicia, defensa, sería mejor llamarlo “Inversión Pública”.

La palabra me parece más representativa por cuanto en este tipo de gasto se espera, aunque sea en forma inmaterial, un resultado benéfico concreto. Ese resultado puede ser mejor educación, salud, seguridad, justicia. En cambio, cuando hablamos de “Gasto Público” en realidad no se espera ningún resultado benéfico concreto, ni material ni inmaterial.

Así diferenciado, el “Gasto Público” podría ser distinguido con mayor claridad y juzgado con más severidad por un espectro mayor de la población. Se podría aumentar la "Inversión Pública" y disminuir el "Gasto Público".

El “Gasto Público”, ese que se destina a mantener la burocracia estatal, a generar puestos de trabajo improductivos, a hacer incursionar al Estado en áreas comerciales en las que no debería participar y mucho menos dar pérdidas, corrupción estatal, subsidios especiales, emisión monetaria inflacionaria, clientelismo ó privilegios con favoritismo político, etc. quedaría más expuesto a ser considerado como tendencia natural y mundial de todo Estado pero a ser combatida.

Tal vez, utilizando una terminología que represente mejor la distinción que la gente comúnmente suele hacer cuando se refiere genéricamente a “Gasto Público”, ayude a comprender mejor el tema y a exigir mejores y más precisas propuestas de gobierno.

Es que en la terminología y funcionamiento propio del Estado existen muchas trampas que confunden. Una de ellas es esta.

Teniendo en cuenta que la economía se trata de la administración de recursos escasos, el “Gasto Público” así llamado, no sólo es diferente a la “Inversión Pública” sino que además, al competir con esta última muchas veces resulta contraria.


Contraria por no decir totalmente opuesta.
.

.
La foto es de Steve McCurry.

No hay comentarios: