domingo, 17 de abril de 2011

¿Por qué Cristina demora su candidatura presidencial?

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Parece obvio que la presidenta de los argentinos será la candidata a presidente por el Frente para la Victoria en las próximas elecciones nacionales. Sin embargo, sorprende la demora en pronunciarse al respecto.


Es sabido que en el caso de políticos en ejercicio de su mandato, es un peso adicional entrar de lleno en una campaña electoral porque se torna blanco fácil de las críticas que ven confusión entre la administración de la cosa pública y los intereses partidarios. Pero en este caso, pareciera haber motivos mayores en la demora. Incluso se ha sumado ahora una especulación sobre su estado de salud psico-físico.


No es fácil conocer los motivos, pero lo que resulta evidente, es que que su marido y ex presidente Néstor Kirchner, había conformado una “alianza” con sectores sociales algo diferente a la de la actual mandataria.


Recordemos que Néstor asumió el Poder con sólo el 22% de los votos, ante la negativa de Carlos Menem de presentarse al ballotage.


En un momento de convulsión política y social como la que vivía el país entonces, sumado al escaso porcentaje de votos, obligó al ex mandatario a fortalecer su poder con alianzas. No ya con las conocidas alianzas políticas sino con ciertas corporaciones tradicionales. Lo hizo entonces con sectores del Campo y la UIA (quienes apoyaban el proceso de devaluación sistemática del peso, justificándola en mayor “competitividad”), el Grupo Clarín (que para entonces apoyaba notoriamente al partido de gobierno), los grupos defensores de los derechos humanos, y finalmente, el sindicalismo, encabezado desde las bases por uno de los gremios que por su actividad y capacidad de movilización, es el más fuerte del país, “Camioneros”.


Luego de la muerte del ex presidente, y tal vez ayudada también por ese mismo motivo, la actual presidenta recibió nuevos apoyos. El de un parte de la juventud, que sin demasiada historia sobre sus espaldas se vió conmovida por la figura de un presidente que identificó como paladín de ideales llevados a la práctica, y también, por una serie de medidas que ese mismo grupo etario interpretó como progresistas: la asignación universal por hijo, la ley de matrimonio igualitario, la política exterior de unión latinoamericana, la ruptura con el FMI, etc.


También sumó a intelectuales y artistas, a través de la sanción de leyes que eran reclamadas desde hacía tiempo, como la “Ley de Medios Audiovisuales”, una aceleración notoria en las causas por violaciones a los derechos humanos, los sistemáticos fracasos de los diagnósticos apocalípticos de la oposición, un acercamiento diario de los funcionarios hacia la necesidades de muchos artistas e investigadores, una cuestionable pero cierta indignación hacia aquellos medios que hasta entonces habían defendido al gobierno y de repente se habían convertido en oposición, etc.


Este cambio de aliados corporativos, encierra algunas contradicciones que hasta el momento no habían despertado.


Los sectores intelectuales mayoritarios, investigadores, artístas, juventud, organismo de derechos humanos, no son afines al sindicalismo tradicional, al cual lo asocian con el peronismo clásico ó de derecha. De hecho, hoy la justicia ha puesto sus ojos vendados sobre alguno de sus referentes, habiéndolos incluso procesado ó llevado a prisión.


Simultáneamente, parte del sector sindical ha sumado tanto poder real que comienza a incomodar a la propia cúpula kirchnerista al pedir integrar el futuro Gobierno Nacional. No ya como principal grupo corporativo, ni participando en las ganancias ó acciones empresarias, sino en el seno mismo del Poder. Nada menos que desde la vicepresidencia de la Nación, y ocupando suficiente cantidad de bancas en el Congreso Nacional.


Estas circunstancias, hasta ahora inexistentes, han cambiado el tablero interno del propio partido de Gobierno. La Presidenta no sólo siente que el sector sindical se le está “yendo de la manos” -algo que dejó entrever en el discurso de inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso- sino que además, cuenta ahora con otros grupos que no sólo la apoyan, sino que verían con agrado que tome cierta distancia con algunos sectores del sindicalismo.


Esta situación, entiendo, ha generado una controversia interna que sin dudas es capáz no sólo de conflictuar a la actual presidenta, sino incluso postergar definiciones hasta tanto no quede claro de qué manera se relacionará en lo sucesivo con estas corporaciones que la apoyan y a la vez condicionan, y de algunos nuevos y promisorios dirigentes como el recientemente reelegido gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, que pareciera querer encarnar una renovación partidaria.


En definitiva, la marcada preferencia que hasta el momento ostenta la Presidenta de cara la las proximas elecciones, ha generado tal grado de confianza dentro de los sectores que la apoyan, que ha desplazado la competencia electoral al seno interno del propio gobierno.


Bajo este contexto, es de esperar que la Presidenta tenga más dificultades en alinear sus propias filas que en enfrentar una cada vez más errática oposición.



El texto es mío, la foto del Cronista digital.

2 comentarios:

delivery post-crucifixión dijo...

Vos bien lo decís: "la errática oposición". Es, desde mi perspectiva, una vergüenza que no exista una alternativa válida y políticamente articulada. Creo que posiblemente con este contexto el oficialismo puede darse el lujo de seguir especulando y negocianmdo con diversos sectores. Si la oposición fuese realmente fuerte, compacta y con posibilidades serias de ganar las próximas elecciones posiblemente la fórmula del oficialismo ya estaría definida. Lamentablemente en este país el problema es cultural y no tanto político partidario. Esto hace que muchos de los que critican (con razón o no) a este gobierno se queden finalmente en meras palabras. Todo esto es parte de la impotencia ideológica. No parece existir una centroderecha ni una centroizquierda acorde a los tiempos. Por eso, mal que mal, y aún con discursos con resabios setentistas el kirchnerismo se presenta como el único candidato concreto y con posibilidades de ganar en el 2011.

Un abrazo.
R.P.

Mariano dijo...

Buenísimo y super claro tú artículo Ricardo! gracias.