martes, 31 de mayo de 2011

Similitudes y diferencias entre la crisis de España y la argentina del 2001.

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En los últimos días, varios medios se encargaron establecer las similitudes entre la crisis por la que atraviesa España y la que vivimos los argentinos en el 2001.

La mayoría de los enfoques, al menos locales, son coincidentes que en ambos casos se trata de una “rebelión social” producto de los planes de ajustes típicos de los programas neoliberales.

Personalmente creo que están confundiendo las consecuencias por las causas. Los planes de ajuste no son la causa. Las verdaderas causas hay que buscarlas mucho antes: en el desorden fiscal y en la pérdida de confianza que generaron las políticas públicas que los antecedieron.

Es cierto que tanto la Argentina del 2001 como la España actual, tienen altos grados de endeudamiento, y que efectivamente, las políticas de ajuste fiscal obraron como desencadenantes del desborde social, pero es esa la causa?

Yo diría que en ambos países se generaron condiciones de confiabilidad durante muchos años que hicieron que el mundo les prestara fondos sin mayores miramientos.

En el caso de España, la primera gran inversión la recibió de la propia Comunidad Europea cuando cumplió con las exigencias del Tratado de Maastricht para ingresar a la misma, exigencias que en un principio demandaron también grandes ajustes.

Luego, los sucesivos gobiernos hicieron reformas de mercado, y mantuvieron políticas internacionales que insertaron a España dentro de los países con mayor crecimiento del mundo.

Esas condiciones, fueron en gran parte generadas especialmente durante el gobierno de José María Aznar.

Algo parecido sucedió en la Argentina de los 90, que más allá de las críticas que se le puede hacer a la política llevada durante esa década, generó dentro de los inversores interés de invertir y prestar dinero a la Argentina.

Un “negocio” que permitió el sueño americano, el español, y también, en menor medida, el argentino.

La trayectoria de la economía americana demuestra efectivamente que se puede crecer con deuda. De hecho, la mayoría de los americanos son a su vez deudores del sistema. El mejor ejemplo es que suelen siempre estar pagando la hipoteca con la cual llegaron a ser propietarios.

Pero si bien es reconocido entre los economistas que la posibilidad de endeudarse es una buena condición para poder crecer, no es menos cierto que para eso se necesita contar con un alto grado de confianza y credibilidad en los mercados.

De hecho, los EEUU fueron siempre los mayores deudores del mundo, pero a su vez, fueron los destinatarios de los mayores préstamos e inversiones del resto gracias a la confianza que generaban sus sistemas político y económico.

Sin embargo, esa confianza no sólo es necesaria para poder financiar crecimiento, sino también hay que poder sustentarla en el tiempo.

Lo que ha sucedido tanto en la crisis de España como de la Argentina, es que quebraron la confianza que venían generando.

De hecho, la España de Aznar venía creciendo a ritmos sorprendentes, y había más de un argentino que quería ir a vivir a ese país tan parecido en ciertas aspectos, pero que lucía con otro orden de ideas a la hora de administrar su economía.

Sin embargo, el atentado de "Atocha", y las siempre tentadoras propuestas populistas de los partidos de centro izquierda, en este caso, el PSOE de Zapatero, hicieron cambiar el rumbo. Algo parecido a lo que pasó en la Argentina con el gobierno de la Alianza y la postura obstruccionista de una parte del justicialismo opositor.

Cuando los inversores perciben que los gastos del Estado, es decir, que el dinero que prestaron está siendo utilizado de manera que no permite asegurar su devolución, ó que la administración económica no cuenta con el suficiente aval político para ser sustentable, no sólo dejan de prestar, sino que retiran sus inversiones de la plaza generando un efecto cascada muy difícil de detener.

En el caso de España, lo curioso es que ha sido el propio PSOE de Zapatero el que ha tenido que beber de su propia medicina, es decir, hacerse cargo de al menos una parte de lo que generó.

España, al igual que Grecia, Irlanda ó Portugal, tienen serios riesgos de que su deuda caiga en “default” como sucedió en la Argentina. Pero dado que forman parte de la Comunidad Europea, en primer lugar tienen la exigencia de no perder ese status, y por otro lado, cuentan también con la financiación estatal comunitaria, que muchas veces, arriesga dinero que los privados no harían.

Esto ha hecho que en vez de elegir la vía del “default” como hizo la Argentina, el gobierno de Zapatero empezó por reducir el gasto público. El que él mismo venía ampliando hasta hace poco tiempo para ganar en popularidad.

Y sabemos que el gasto público en economías intervencionistas, no sólo se utiliza para “regular” el mercado –como prolijamente lo dicen sus adherentes- sino también para generar puestos de trabajo estatales, planes sociales, subsidios, préstamos públicos que muchas veces resultan incobrables y la sensación de “primavera” económica de consumo en la población,
que además, los hace contraer deuda.

Como he dicho varias veces aquí, el Estado tiene la posibilidad de dirigir los beneficios y sociabilizar los gastos, generando un sistema ilusorio con el cuál es muy difícil de competir hasta que quiebra, y vienen luego los ya inevitables y temidos "ajustes fiscales".

Pero como suele pasar con las estaciones, el invierno llega inevitablemente, y todo aquello que no tenía sólidos fundamentos en el mercado y que era patrocinado por el Estado, termina generando una crisis de confianza en sus inversores, se acaba el crédito y llega la realidad.

Terminado el sueño americano, argentino y español, el ajuste no es la causa del problema, sino la consecuencia de la imprevisión y el mal manejo del gasto público del Estado, que en vez de hacer inversión (como mucha veces lo aclaré en este blog) se convierte en mero gasto burocrático que tiende a distorsionar la señales de mercado, generando beneficios y costos dictados más por la discrecionalidad de la política que por los méritos de quienes producen y trabajan en el marco de una economía competitiva.

Es por ello que los ajustes son sin dudas la causa de que la gente salga a la calle, de que se sienta “indignada” porque perdió su trabajo, porque dejó de recibir un beneficio, ó bien, porque son jóvenes que sienten que no tienen futuro. Pero la realidad es que esa lamentable situación es la consecuencia, la causa está en el desmanejo de las políticas de Estado que hicieron perder la confianza de los inversores, generando la necesidad de los tardíos y dolorosos ajustes.

Con diferentes matices, fue esto lo que pasó tanto en los EEUU, Argentina y España. Y seguirá pasando en muchos países más en la medida que el voluntarismo político y demagógico, siga enquistado en la conducción del Estado con sus discursos populistas.

Si existe algún motivo por el cual la Argentina salió casi indemne de la reciente crisis mundial, es justamente porque la encontró sin deuda, saliendo de un reciente “default” anterior, hecho que hizo que nada peor pudiera ocurrir. Por el contrario, lo que había, lo que se tenía, podía ser poco pero era totalmente real.

Existen otras diferencia ya más de presente y futuro. Los “commodities” ó simplemente alimentos, han vuelto a ser la estrella de las exportaciones mundiales luego de que algunos
de los países más populosos del mundo (especialmente India, China y Brasil) no sólo han comenzado a comer más sino también mejor.

Este fenómeno resulta de singular importancia para la Argentina, que es uno de los mayores productores de alimentos del mundo. España sin dudas no tiene la misma potencialidad, y deberá esgrimir mayores fundamentos de solidez macroeconómica para poder recuperarse al ritmo que hasta ahora lo viene haciendo la Argentina.

Pero en todos los casos, lo que viene sucediendo en España, Grecia, Irlanda y Portugal, es un llamado de atención para la Argentina.

La excelente coyuntura internacional no debe hacernos olvidar a los argentinos que el Estado debe "invertir" efecientemente en sus áreas de competencia y no malgastar. Que el equilibrio fiscal siempre debe ser una meta, que se debe preservar la confianza de los inversores y productores para evitar caer luego en los dolorosos procesos ajustes como los que están viviendo los países mencionados.

Los momentos de bonanza son los mejores para prevenir y evitar caer en la necesidad de futuros ajustes que dañan el tejido social, generan indignación, y amenazan el futuro de cualquier nación que los padezca.



La pintura es del español Juan Genovés (Conversaciones).

10 comentarios:

Miguel de Esponera dijo...

Me parece que en esta explicación hay demasiados "malentendidos", hay prejuicios ideológicos, y hay cierta falta de información. Bastaría con decir que cuando estalló la crisis en España, nuestras finanzas no sólo no estaban en déficit, sino que teníamos el mayor superávit de nuestra historia. Fue en 2008, y llevaba gobernando cuatro años Zapatero. Las medidas de "gasto" que usted le critica vinieron sobre todo a partir de 2008, siguiendo la receta clásica de inyectar dinero en ciudadanos y empresas (¡y bancos!) para reactivar la economía: no eran medidas populistas de centro izquierda, sino recomendaciones urbi et orbe en todo el mundo durante la primera fase de la crisis para evitar el desastre. Fueron esas medidas de fomento, y no las de mero "gasto social", las que generaron el déficit que luego tuvo que ajustarse por imperativo coyuntural, a fin de evitar un "rescate" que en nada se habría debido a la situación de las finanzas públicas (mucho más saneadas que en cualquier otra época histórica), sino a ataques especulativos y al hecho de carecer de los resortes propios de una política monetaria, que está (afortunadamente) europeizada.

La crisis no provino del gasto social, amigo, sino de los reflujos de una globalización comercial concebida como medio para que nuestro capital occidental ganase enormes beneficios fuera de las fronteras del Estado de bienestar (eludiendo costes sociales y laborales), y que ahora compite con nuestras economías sin esos costes, obligándonos a desprendernos de lo mejor que tenemos, que es el principio de solidaridad social con blindaje público.

Ya ve que no estoy de acuerdo con usted. Pero añadiría que sólo a desinformación puede atribuirse que usted se haya creído lo del milagro económico del mandato de José María Aznar. No fue milagro, amigo, fue la venta, a cambio de dinero, de todo el complejo de empresas públicas estatales, así como el inflado de la burbuja inmobiliaria que luego siguió Zapatero y nos explotó en la cara a quienes no habíamos ganado nada con esa burbuja.

Saludos

delivery post-crucifixión dijo...

Técnicamente me parece muy interesante tu análisis de la situación actual española y comparto algunos de los criterios aunque tengo dudas (más por mi propia ignorancia que por mi saber) sobre algunas cuestiones. No obstante es cierto que hay que considerar el cuidadoso rol que debe mantener el Estado en materia de endeudamiento. Y esto debe ser una alerta para nosotros.

Haciendo un paréntsis y saliendo, o no, un poco del tema me pregunto en qué estado de las cosas queda la presunta "espiritualidad" de la comunidad europea. Finalmente uno está tentado a afirmar que termina prevaleciendo la especulación financiera por sobre los intereses humanos que, nuevamente, la economía no parece estar al servicio del hombre sino lo contrario.

Un abrazo
R.P.

José María dijo...

Dime donde se dan las mayores crisis de Europa y te diré quien eres. Portugal, España y Grecia son quienes tienen la situación más acuciante. Somos los mismos que más reformas tuvimos que hacer para ingresar a la Comunidad porque teníamos tradición de desorden fiscal y político. Somos los que mayores beneficios recibimos para entonces y los que ahora volvemos a pedir ayuda comunitaria. Coincido totalmente con tu enfoque aunque me duele que así sea. Por suerte las elecciones ya lo empiezan a demostrar. Saludos.

Miguel de Esponera dijo...

José María (tercer comentarista), es muy significativo que te hayas olvidado de Irlanda. Ya sabes que Irlanda fue puesta hasta hace muy poquito tiempo como ejemplo de buena política económica... Y fíjate. Cuidado con la ideología, que nos hace ver evidencias donde sólo hay pre-juicios.

Ricardo Fasseri dijo...

Miguel, en primer lugar el malentendido es muy humano, y me parece tan interesante que por eso llamé así al blog. Vos ves muchos malentendidos en lo que escribí y yo veo muchas contradicciones e inconsistencias en tu postura. Decís por ejemplo que la crisis se produjo por un ataque especulativo cuando había el mayor superavit de la historia. Te diría que bajo ese contexto y si así hubiera sido, jamás hubiera tenido éxito. Por lo demás, nadie está pensando en el mundo cómo hacer para que a España le vaya mal, eso si es un prejuicio típico de quienes buscan un victimario para encontrar un culpable que nos evite ver la realidad. Gracias a un consenso político y aplicando medidas de mercado, llegaron a ser un gran país hasta en lo deportivo, pero lamento decirte que no reepresentan ninguna amenaza para nadie como para que estén pensando en atentar especulativamente contra España.
Al menos coincidís conmigo que Zapatero en el 2008 expandió notablemente el gasto público, pero se lo adjudicás a una visión "clásica y mundial". Pero decís que lo inyectó, además de en los bancos, en los "ciudadanos" para "fomentar el consumo". Te diría que esa posición de expansión del gasto público es clásica pero de una visión del Estado intervencionista "keynesiano", que considera al gasto público como un propulsor de la economía, y no clásica en el sentido liberal como decís con un claro prejuicio.
La política monetaria, como bien decís, está europeizada, pero sólo en teoría. Ni España ni siquiera Francia! cumplen con los mandatos de emisión monetaria y gasto público del Banco Central Europeo y de los tratados comunitarios.
Nunca dije que la crisis proveniera del gasto social, sino del gasto público, que no siempre es social. Incluso, muchas veces va en contra de lo social porque compite con él, y luego para salvar la sociedad y no caer en "default", deben ajustar la economía castigando ciertamente a toda la sociedad, especialmente a los que menos tienen.
Tampoco hable de "milagro" de Aznar. Si relees el post, verás que adjudiqué el avance de España a una serie de buenas administraciones, y señalé a Aznar sólo como el período de mayor expansión de España. De hecho, durante ese período España convirtió a muchas de sus empresas en mutinacionales. Hay cadenas hoteleras españolas en todo el mundo, el Santander y otros bancos españoles, se ubican entre los más importantes del mundo, y los servicios, como la telefonía (Telefónica de España) brinda serivicios hastan Brasil, compitiendo y ganando licitaciones hasta la mismísima Bell South americana. Vos ves en ellos enemigos, y yo he visto decenas de españoles ascendiendo su posición social y expandiéndose por el mundo gracias a las empresas españolas que abandonaron su tradición de familiares ó estatales deficitarias e ineficientes.
La burbuja inmobiliaria la sufrió tb USA. No estuvo pergeñada por nadie, y mucho menos contra España. En los Estados Unidos, las 2 empresas financieras que concedieron casi el 80% de los préstamos hipotecarios de ese país son, para tu desilución, estatales! Es por eso que en parte el Estado americano debió salir a su rescate, habiendo beneficiado indirectamente la especulación financiera de Wall Street que había comprado activos tóxicos de esas hipotécas públicas mal concedidas.
En definitiva, te agradezco tu comentario. Ayuda y se que es representativo de la indignación, del momento que están viviendo, y de mucha gente del PSOE. Aquí en Argentina la mayoría pedía "que se vayan todos". Lo que me parece que te equivocás es cuando me adjudicás falta de información. En todo caso, me gustaría más decir que tenemos ideas diferentes. Y en todo caso, el tiempo y tal vez antes, la propias elecciones españolas, empiecen da dar luz sobre la cuestión. Saludos cordiales.

Ricardo Fasseri dijo...

Dely, vos que vivís en Argentina, fijate que el gasto estatal inyectado en "ciudadanos y bancos", como dice Miguel, él lo ve como un mandato internacional especulativo, y nosotros lo estamos viendo actualmente en pleno gobierno Kirchnerista, que no tiene ni siquiera compromiso con el FMI ni está alineado con ninguna potencia capitalista, sino más bien con Venezuela y Ecuador.
Nosotros no tenemos problemas de déficit porque jamás existieron condiciones internacionales más favorables. China e India solamente triplicó sus gastos en alimentos, y eso miles de millones de dólares en importanciones.
La economía no siempre está al servicio del hombre ni de la espiritualidad comunitaria europea. Los mercados comunes no responden necesiramente a una identidad común, sino a quienes desean adherirse a determinadas normas de conducción política y económica. La espiritualidad en política realmente es muy escasa, y en todo caso, debe traducirse en mayores oportunidades, crecimiento y bienestar de la gente. Abrazo!

José María, coincido contigo, agregaría tb a Italia. La crisis de Irlanda proporcionalmente no resulta significativa, no olvidemos tb que todos estuvieron afectados por la crisis financiera de USA. De hecho, la depreciación del dólar está afectando especialmente a la Comunidad Europea, llevando al euro nuevamente a niveles que más que responder a variaciones de mercado, responden a una internacionalización de crisis locales por la magnitud del efecto.
Saludos.

Ricardo Fasseri dijo...

Para quienes tengan dudas sobre el gasto público del gobierno de Zapatero, pueden verlo en su intento posterior de eliminarlo en:

http://www.larazon.es/noticia/3691-zapatero-expone-presionado-por-la-ue-y-eeuu-su-plan-para-reducir-el-deficit

Miguel de Esponera dijo...

Agradezco tus precisiones, Ricardo, aunque he de insistir en un par de cosas: es rigurosamente cierto (aunque descuadre tus premisas) que cuando nos inundó la crisis España tenía el mejor balance de su historia, con un superávit que jamás habíamos alcanzado, con las exigencias del euro escrupulosamente cumplidas, a diferencia de Francia, Reino Unido y Alemania, y con un sistema financiero que fue considerado modélico por los estrictos controles (con la excepción de las Cajas de Ahorro). Naturalmente los "ataques especulativos" no tenían finalidad política, es decir, no eran para hundir a España: eran, claro que sí, para ganar dinero. Como ocurre también con Italia y con Inglaterra. El factor de desconfianza no fue sino la enorme bolsa de paro que con toda seguridad iba a generarse con motivo de un crecimiento basado fundamentalmente en una simbiosis entre constructoras y cajas de ahorro y otras entidades financieras: la "industria nacional" fue la construcción, porque daba muchos beneficios a constructoras y bancos, pero el modelo estaba condenado a morir por saturación, como así ocurrió, condenando al paro a muchos empleados que no tenían ninguna cualificación: por cierto, no sé si advertiste que esta reflexión era una crítica a Aznar, pero también a Zapatero, quien, por más que dijo que cambiaría la economía del ladrillo por la de investigación y desarrollo, prefirió a fin de cuentas seguir alimentando los números del crecimientos sobre la base de la construcción de cientos de miles de viviendas completamente prescindibles. Ese fue su principal error, a mi juicio: no haber corregido a tiempo la economía basada en la especulación urbanística que se alimentó en España durante mucho tiempo.


No veo en Telefónica a un enemigo. El enemigo es la globalización del mercado sin globalización del modelo social, porque lo hace insostenible. La globalización fue un instrumento de expansión de "nuestro" capital (occidental) en conquista de nuevos mercados, y la socialdemocracia, que se apuntó al carro, no supo o no quiso prever que generaría tiburones financieros y tigres asiáticos, con las consecuencias que ahora llamamos "crisis".

Enhorabuena por tu blog.

claudia dijo...

Como la razón no creo que sea el mejor ejemplo de imparcialidad y rigor, dejo otra fuente por si a alguien le interesa:

http://identidadandaluza.wordpress.com/2011/02/02/la-crisis-ha-sido-una-gran-estafa/


Saludos

Ricardo Fasseri dijo...

Claudia, elegí al azar ese artículo del diario La Razón de España porque sin necesidad de leerlo todo, al inicio menciona los aumentos del gasto público y los nombres de algunos de los planes sociales del gobierno de Zapatero. Gracias por tu recomendación, por lo que veo es un blog de wordpress. Saludos.