martes, 12 de julio de 2011

Conclusiones sobre las elecciones del domingo en la Ciudad de Bs. As.

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- Como tantas otras veces, se nacionalizó la elección. Por lo tanto, el voto fue más “anti” que a favor de una propuesta. Fue más “anti” que “pro”.

- Creo que el desdoblamiento de elecciones no está siendo positivo. Se genera un escenario complejo para el cual, no hay la suficiente información ni práctica democráctica como para aprovecharlo correctamente.

Con esto quiero decir, que para las elecciones locales, lo mejor es votar la mejor propuesta con los mejores candidatos para solucionar los problemas del lugar. Y utilizar las nacionales para manifestarse con respecto al rumbo del país.

Un candidato local puede ser muy bueno y tener buenas propuestas más allá de que sea del mismo, contrario ó de otro partido difente al del Gobierno Nacional.

El apoyo a un candidato local, no implica que se esté apoyando al mismo partido a nivel nacional, y viceversa. Un voto castigo en elecciones locales no sirve para nada. Menos aún cuando, como sucedió en la Capital, se vota mayoritariamente a un partido que no tiene representación nacional, ni siquiera, candidato a presidente.

En tal sentido, la unificación de las elecciones genera mayor claridad en el electorado, que expresa –en un mismo acto- sus diferentes voluntades y consideraciones respecto a los diversos aspectos sobre los que se lo consulta. Al tenerlos juntos, le resulta más claro y expresa mejor su voluntad.

Esto sucedió, por ejemplo, en la última elección presidencial del Uruguay.

En ella, se eligió presidente, legisladores nacionales, y también, se consultó sobre la derogación ó no de la “ley de caducidad” (de “amnistía” para nosotros) sobre los delitos cometidos durante la dictadura militar.

Los uruguayos, votaron mayoritariamente a favor de un presidente cofeso “ex tupamaro”, legisladores del mismo partido (todos a favor de la anulación de la ley de caducidad) y al mismo tiempo, votaron en contra de que se derogara dicha ley.

De hecho, una vez asumido los legisladores, intentaron derogarla en el Congreso, pero primó la decisión de las urnas. Aquellas mismas que los habían elegido.

La nacionalización y polarización de la elección local, tiene además como contra que suele marginar a los mejores candidatos con las mejores propuestas, los cuales suelen ser desplazados por el afán de “castigar” al Gobierno Nacional. Así, por ejemplo, una candidata a Jefa de Gobierno como la senadora María Eugenia Estenssoro, que hace apenas cuatro años había obtenido cerca del 28% de los votos, segunda luego de Macri, en estas elecciones –más allá de algunas fallas de campaña que oportunamente mencioné- no fue tenida en cuenta y fue votada por menos del 4% del electorado.

Algo similar pasó con Pino Solanas, que más allá de su ideología, pertenece a una línea de pensamiento que suele hacer buenas administraciones locales, tal como sucedió en Rosario y Santa Fé.

- Pienso tb que el voto “anti k” en la Ciudad no es muy efectivo a nivel nacional, ya que en el año 2007, Cristina Kirchner ganó las elección nacional, luego de haber perdido también la Capital, Córdoba y Santa Fé.

- Ninguna encuesta pudo valorar correctamente la avalancha de votos que recibió Macri, con excepción de “Poliarquía”, que fue la que estuvo más cerca, aunque igual se quedó corta.

Ellos mismos, a pesar de ser los que estuvieron más cerca, se siguen preguntando qué pasó en las últimas semanas para que se produjera este cambio repentino y abrumador.

En este punto, quiero intentar algunas respuestas. Creo que en el último mes, sucedieron varias cuestiones que irritaron al electorado porteño y terminó por nacionalizar la elección para Jefe de Gobierno.

En primer lugar, al electorado local no le gusta la continuidad en el Poder, y mucho menos, que alguien haga "gala" del mismo y que dé por ganadas las elecciones.

En el último mes, ya se daba por descontado el triunfo de la Presidenta de la Nación en octubre.

Al mismo tiempo, se vivieron varios actos de exhibición de Poder.

La elección del candidato a Vicepresidente en una verdadero “festín populista”, un manejo electoralista y confuso de las fuerzas de seguridad, una negación crónica de la inflación en momentos que se hace cada vez más evidente. Una actitud arbitraria del Secretario de Comercio -Moreno- con relación a las importaciones -que no sólo irritaron a los consumidores que empiezan a notar desabastecimiento de algunos productos importados como computadora, respuestos, máquinarias por prohibiciones de importación (sólo por dar ejemplos), sino también, a toda la gente que trabaja en esas actividades que directa ó indirectamente es mucha (empresas, empleados, importadores, casas de repuestos, despachantes de aduana, etc.).

Por otro lado, la gente percibe cada vez más que es insostenible una economía con índices de inflación cercanos al 25% con un dólar quieto, sin que el Gobierno se de por aludido.

Comienzan a sentir que algo va a cambiar para peor, y no saben bien de qué manera.

A eso, se sumó el escándalo del caso Schoklender, donde se vió como nunca de qué manera el Gobierno Nacional dispone de fondos públicos, otorgando 720 millones de pesos en menos de un año a una ONG (como Madres de Plaza de Mayo) en forma irresponsable, sin controles ó mejor dicho, sin que ningún organismo de contralor del Estado haya tomado cuenta de semejante acto de presunta corrupción.

Valga la cita de este tema para aclarar, por ejemplo, que la nacionalización de la elección llegó a tal punto que el elector, no llegó ni a registrar que dichos fondos no sólo salieron del Gobierno Nacional, sino también del Gobierno de la Ciudad de Bs. As. Que fallaron los mecanismos de control de ambos, y que fue el partido de Estenssoro (la Coalición Cívica) quien formuló la denuncia.

Sin embargo, nadie tuvo en cuenta esta circunstancia para premiar al Partido que tuvo la responsabilidad y valor cívico de llevar el caso a la justicia.

Primó votar al más claramente contrario, ó tal vez, la desinformación…

Otro dato que acompañó la excelente campaña del PRO, es que también en el último mes, se registraron varios actos “antisemitas” que involucraron directa ó indirectamente al Gobierno Nacional.

Me refiero concretamente al lanzamiento del partido de D' Elía, que si bien parece independiente, todos saben que es un aliado encubierto del Gobierno Nacional.

En ese acto de lanzamiento, además de Sabatella (el ex intendente de Morón, ahora devenido en kirchnerista con reparos) participaron miembros del gobierno de Irán. Para luego rematarla con los dichos del propio D' Elía en contra del Estado de Israel.

A esto, hay que sumarle que uno de los aliados estratégicos de Cristina Kirchner en la región, me refiero al presidente de Bolivia -Evo Morales-, recibió en su país al canciller de Irán, involucrado en la causa judicial por el atentado de la Amia.

Conociendo la presencia y poder en capital de la comunidad judía, y siendo el partido de Macri un referente positivo, a tal punto que llevaba como primer candidato a legislador a un rabino, y que tiene en ejecución algunas obras dedicadas a esa comunidad, como la plaza Shoá, no cabe dudas que contó con gran parte de los votos y apoyo de esa importante comunidad porteña.

Por otro lado. Se pudo observar que hasta dentro de las propias filas del kircherismo, sucedieron hechos llamativos. Como que el primer candidato a legislador por la lista de Filmus, Cabandié, obtuvo la mitad de los votos que el primero. Lo cual importó un gran corte de boletas en contra de ese legislador, y a favor de otros partidos, ó bien, de las otras listas colectoras del kirchenismo.

Eso explica que algunos movimientos, con ciertos rasgos de fanatismo como “La Cámpora” -de la cual Cabandié es un referente- no es lo que los porteños desean. Ni siquiera dentro de algunos sectores de propio justicialismo kirchnerista, especialmente el sindical.


Finalmente, el tema de la inseguridad, tomado como una "sensación", al igual que la actitud oficial recalcintrante con respecto al Indec, terminó por enfurecer al electorado porteño.

Por lo demás, este electorado no es el que más sufrió ni el que más beneficios relativos obtuvo luego de la crisis del 2001, razón por la cual, no puede extenderse su posición al resto del país. Especialmente algunas provincias con alto grado de marginalidad ni al conourbano bonaerense.

En definitiva, percibo que el sistema democrático necesita ejercicio y muchos años de experiencia para poder llegar a ser efectivo en la formación y expresión de la voluntad popular.

Mientras tanto, no existe mejor sistema ni mejor forma que la de seguir votando y aprendiendo. Acierto y error.





La foto es mía.

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