jueves, 15 de marzo de 2012

Poder Judicial: una de cal y otra de arena...

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En estos días, se dieron dos hechos que conmocionario al país.

Por una lado, un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que terminó con décadas de desidia estatal en el tema del aborto realizado por mujeres que habían quedado embarazadas por una violación.

Si bien estaba claro que ese tipo de abortos no eran punibles según nuestro Código Penal, no es menos cierto que la mujer que acudía a una institución médica para realizarlo, se encontraba con el temor de los hospitales y/o médicos a un posterior reproche judicial, hecho que hacía que le exigieran requisitos que la ley no manda, y que muchas veces, no llegaban a obtenerse a tiempo para cumplir con la medida.

Desde mi punto de vista, se sobredimensionó el fallo. No sólo porque dicho tipo de aborto no era punible, sino porque aún el simple requsito de declaración jurada previa de la mujer violada que estableció la Corte, ni siquiera es tan "liviano" como muchos suponen ya que antes ni siquiera se lo exigía legalmente. No obstante, es cierto que una coma en el texto legal era usada por muchos antiabortistas para dar una interpretación forzada en contra de esa despenalización, y como consecuencia, irradió el temor médico que con este fallo, queda totalmente descartado.

En tal sentido, la Corte Suprema comienza a dar muestras de acercamiento a la temática diaria del ciudadano común, y como ha hecho otras veces, ha puesto indirectamente en el tapete una discusión legislativa que en algún momento la Argentina se deberá sobre el tema del aborto. Por lo demás, este fallo de la Justicia, viene en un momento donde se percibe un duro enfrentamiento entre funcionarios públicos y juridicciones, donde los ciudadanos no parecen ser tenidos en cuenta por los Poderes del Estado.

Me refiero al reciente accidente ferroviario de Once, a la transferencia de subtes, eliminación de subsidios, restricción de importaciones vitales, inseguridad en el sentido más amplio incluyendo la jurídica, etc.

En todos estos casos, la Corte ha quedado en un lugar rezagado, y era de esperar que retome un protagonismo que parece necesario en un momento donde además de los conflictos entre poderes, parece comenzar a sentirse una restricción de las libertades individuales.

Simultáneamente, el mismo día, la Justicia tuvo una de "arena". Un violento asalto a un reconocido conductor radial y su familia -me refiero a "Baby" Etchecopar- no sólo nos actualizó el estado de inseguridad en la que vivimos, sino también, que en muchos de estos casos hay responsabilidad institucional.

En efecto, los tres jóvenes delincuentes que protagonizaron el asalto, tenían todos antecedentes judiciales por delitos graves. Algunos con pedido de captura, otros excarcelados y libertad condicional. Todos ellos, con un sistema más rígido no sólo desde la legislación, sino también y fundamentalmente, desde la propia interpretación judicial, deberían tal vez haber estado presos, ó bien, bajo un tratamiento de recuperación.

Es que como ya dije varias veces, luego de años de dictadura, nació en el país una posición filosófica, por no decir ideológica, con amplia aceptación entre los jueces de la argentina, mal llamada "garantista" por cuanto -desde mi humilde punto de vista- no cumplen con las garantías constitucionales que debieran primordialmente garantizar la libertad y seguridad de los ciudadanos, sino que ponen énfasis en la situación de pobreza y/o desigualdad de la victimario como factor de justificación para moderar la pena, conceder la libertad condicional ó excarcelaciones, en vez de bregar por garantizar la seguridad de la mayoría de los ciudadanos.

Además del tema de los derechos de la mujer, la Corte Suprema de la Nación nos debe aún un mayor protagonismo en su función de "guardián" de la Constitución Nacional, asegurándonos también que se respete el derecho a la libertad de prensa, de libre circulación (piquetes), libertad comercio (importaciones-exportaciones), todo en un marco de seguridad y libertad.

Por este motivo. Entre una de cal y otra de arena, sería deseable que este fallo sea el inicio de un  camino para construir una sociedad que se sienta más amparada y protegida por uno de los Poderes del Estado como es el Judicial, que en un estado de derecho, también gobierna.
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Desconozco el autor de la pintura.

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