miércoles, 18 de abril de 2012

Lo que no se dice sobre la expropiación de Repsol-YPF
















1- Que la falta de inversión y/o reinversión de dividendos no se dió sólo en YPF sino en todas las áreas de los servicios públicos del Estado. Trenes, electricidad, gas, subterráneos, transportes, autopistas, etc.

2- Que la "falta de inversión" se produce cuando una actividad no es redituable, no tiene buenas perspectivas, no hay seguridad jurídica y/o no hay acceso al mercado internacional de capitales. Casi todos estos obstáculos se dieron en la última década en la Argentina.

3- Las empresas públicas argentinas fueron mal privatizadas, pero cuando eran públicas, no sólo eran ineficientes sino también altamente deficitarias. El caso de YPF estatal es tal vez el único a nivel mundial que cuando era estatal daba pérdidas.

4- Que las "estaciones de servicio" se redujeron a la mitad en los últimos años. La causa no fue la falta de abastecimiento sino la baja rentabilidad de expender combustibles. Si era poco redituable para las expendedoras, imaginemos la rentabilidad de la  empresa que debe llevar adelante la exploración, explotación, refinamiento y distribución del petróleo.

5- Que ya desde el año 2007 había signos de caída de la producción y el Gobierno no hizo nada para revertir la situación. Inyectar capitales, aplicar multas, sancionar accionistas, etc podrían haber sido algunas de las medidas. Sin embargo, antes bien sancionó por violación a los "acuerdos" de precios (poniendo el interés sobre los precios mas que sobre el abastecimiento de hidrocarburos) interés que puso manifesto por escrito al Secretario de Energía en franca contradicción con la letra del actual proyecto de expropiación que pone como prioritario el auto-abastecimiento.

6- Que en vez de inyectar capitales para la exploración y/ó sancionar inconductas privadas, el Gobierno facilitó el acceso del Grupo argentino Petersen de la familia Eskenazi al 25% de las acciones de YPF, sin que el mismo ingresara con aportes de capitales propios sino con compromisos de pago garantizados por bancos y utilidades de acciones de la propia Repsol, algo insólito para quien pretende la eficiencia de una empresa petrolera nacional. (ver Link)

7- Que el Estado argentino nunca impidió ni cuestionó el retiro y envío al exterior de las utilidades accionarias de Repsol, tal vez como compensación a la alta carga impositiva y regulación de mercado que siempre condicionó la expansión de toda empresa de servicios públicos, en especial las del rubro energético.

8- Que el mercado de exportación de combustibles en la Argentina tiene el mismo sistema de "retenciones" que produjo la mayor crisis conocida por el gobierno con "el campo", y llegó a mermar la producción y exportación del producto más emblemático de la Argentina como es la carne... Imaginemos el impacto en la exploración y explotación de un producto escaso y no renovable como el petróleo.

9- Que a lo dicho en el punto anterior, hay que sumarle que los combustibles destinados al mercado interno estaban gravados con una carga impositiva del 50%, algo que convirtió al Estado en un "socio de hecho" de la empresa... Para ver la composición del impuesto que menciono, pueden cliquear en el siguiente (Link).

10- Que el primer conflicto que tuvo el Gobierno con una petrolera en la última década no fue con Repsol-YPF sino con la holandesa Shell, la cual no se resignaba a aceptar los precios sugeridos por el gobierno. Hecho que le costó varias multas y estuvo a punto de abandonar el país. Los precios de referencia estatal los daba siempre Repsol-YPF. Esto también demuestra -tal como lo afirmé anteriormente- que hasta hace pocos meses la prioridad del Ejecutivo eran los precios y no la reinversión y/o abastecimiento de crudo.

11- La gran irresponsabilidad de Repsol es no haber denunciado el contrato por las condiciones desfavorables que generaba la excesiva y a veces arbitraria intervención estatal en el mercado de los combustibles y en la economía en general. Dado que era evidente que dicho modelo llevaría a muchas empresas, en especial a las del sector energético, a un colapso en el corto plazo.

12- Creo que Repsol optó por aprovechar las irresponsabilidad del Estado de permitirles el retiro y giro al exterior de las utilidades cuando en realidad, se necesitaba de las mismas y mucho más para poder seguir funcionando como empresa competitiva ó al menos abastecer al mercado interno.

13- Que este sistema de reestatizaciones, control de capitales, excesiva regulación económica e intervencionismo estatal, tiene como objetivo intentar remediar las medidas cortoplacistas adoptadas hasta las elecciones presidenciales del 2011 con fines electorales sin llegar a modificar los errores de fondo.

14- Que durante los últimos 9 años, la obsesión del Gobierno fueron los precios de los combustibles y no el abastecimiento de los mismos.


15- Que la medida adoptada por el Estado con YPF tiende más a enmascarar el fracaso de la "sociedad" entre ambos -que llevó al país al borde del desabastecimiento de hidrocarburos- que a encontrar una solución estratégica al problema.


16- Que este conjunto de medidas abruptas, populistas y a mi criterio equivocadas por lo menos en las formas, podrían llevar a cualquier país a una crisis. Pero debemos tener en cuenta que la economía argentina entra dentro de lo que en este mismo blog dí en llamar "Economía de los commodities". Es decir, al igual que varios de los países árabes, mientras se mantengan los precios y demanda mundial del mayor commoditie argentino -la soja- muchas medidas probadamente nocivas en los antecedentes mundiales, pueden llegar a ser sustentables en el tiempo mucho más de lo previsible.

17- Es un error pensar que una empresa hace a la soberanía de un país. Este concepto antiguo, de falso nacionalismo, se utilizó para el caso de "Aerolíneas Argentinas" y ahora también para YPF. La soberanía no radica ni en la nacionalidad de las empresas, ni en su naturaleza jurídica pública ó privada, ni en la bandera que lleven en su logo, sino en la posibilidad que se reserva un Estado Nacional de licitar, contratar, controlar y velar por el mejor servicio público posible. Haciéndolo en forma eficiente, garantiza una economía nacional robusta, competitiva y rentable en beneficio de todos sus ciudadanos y consecuentemente, de una soberanía en serio.  

                                                      Para terminar, quisiera decirles que dentro del marco de una "economía de commodities", una situación regional de crecimiento económico y varios países como China ó Brasil intentando expandirse a nivel mundial en busca de recursos naturales, no es de descartar que en el corto plazo la fórmula aplicada a YPF obtenga algunos resultados positivos. Sin embargo, más allá de la responsabilidad de Repsol, con este tipo de medidas no se entiende ni atiende al problema de fondo. 

                                                      Por el contrario, estas medidas tienden a profundizar una política económica errante, populista, inflacionaria, burocrática, poco competitiva, excesivamente regulada ó mal regulada, carente de reglas claras y de espíritu innovador, que lejos de atraer la inversión promueve la "fuga de capitales" y la desconfianza internacional.

                                                     De esta forma, la Argentina se aleja cada vez más de los sistemas políticos y económicos que responden a la idiosincracia y estilo de vida libre y occidental donde la mayoría de los argentinos ahora y siempre quisimos vivir. Y este alejamiento, esta vez, podría llegar a ser definitivo...






La foto es de Google.

1 comentario:

PABLO FRANKO dijo...
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