miércoles, 30 de mayo de 2012

El problema no es el dólar...
















Un día fueron por los fondos de las AFJP pero como funcionaban mal y faltaba mucho para jubilarme no me interesó. Otro día modificaron la Carta Orgánica del Banco Central, pero como no se ni para qué sirve no dije nada. Tocaron a Repsol pero como era extrajera y petrolera ya me olvidé . Luego al campo y los importadores, pero como no me dedico a esas actividades y tienen mucho dinero tampoco me importó. Hoy no tienen más a quien a acudir, vienen por el fruto de mi trabajo y libertad pero ya es tarde...

Esto es lo que pasa con los gobiernos estatistas, intervencionistas y voluntaristas. Avanzan sobre la vida de las personas de menor a mayor hasta que un día deciden sobre cómo y en qué tienen ó pueden ahorrar, ó de qué manera pueden vender ó comprar su casa ó bien, salir del país...

Un liberal piensa de qué manera ser responsable con el gasto público, la emisión monetaria y generar confianza suficiente para recibir inversiones con tal de tener una moneda nacional previsible para que sus ciudadanos la elijan para sus transacciones y/o ahorro.

Un estatista intervencionista tiene la misma voluntad pero la aplica para expandir el gasto público y emisión monetaria para hacer populismo y ganar elecciones. Esto produce inflación, la moneda pierde valor, la gente decide resguardar sus ahorros en monedas más confiables y por aplicación de la misma voluntad, al no conseguir su propósito terminan "ordenando" a la gente en forma coercitiva que no deben ni pueden ahorrar en esa moneda, y debe hacerlo en la moneda que el mismo Estado descuidó.

Estas cosas vienen pasando por estos días en la Argentina, completando -lamentablemente- el ciclo histórico de una crisis económica cada 10 años y una política cada 30.

Pero en este caso percibo que se está sobredimensionando el problema del dólar. Donde para quienes no lo sepan, el Gobierno decidió aplicar controles y restricciones rayanas a la violación de garantías constitucionales, y como suele suceder, reapareció el mercado paralelo ó blue, el cual hasta el momento mantiene una diferencia del 30% con el oficial.

Para quienes me leen desde Venezuela, dicen que allí la diferencia llega incluso al 100%. Pero bueno, justamente están en la cumbre del estatismo intervencionista y populista.

De cualquier manera, como dice el título, creo que se está encarando mal el tema cuando todo el énfasis se pone sobre el dólar, su precio y restricciones.

Digo que está mal encarado por cuanto se está tomando la consecuencia por la causa.

Nuestro problema mayor no es el precio del dólar, en realidad, éste es la consecuencia de varios otros que son los que realmente importan.

No es que el dólar paralelo subió, sino que nuestra moneda se debilitó!... Se viene debilitando desde hace tiempo. Y este debilitamiento tiene justamente como orígen una inflación crónica negada y por lo tanto, no tratada oportunamente.

Hace años que tenemos un organismo oficial de medición de la inflación (Indec) que la niega. De la misma manera, cuando reducimos nuestro problema actual a la suba del dólar paralelo estamos negando los verdaderos problemas estructurales de fondo que lo motivan.

En realidad, el dólar es una de las monedas más débiles del mundo. Simplemente porque el gobierno de Obama, debido a la grave crisis del 2008 ha tomado también algunas medidas estatistas y populistas, acudiendo a agravar aún más el endeudamiento público con emisión monetaria.

La diferencia de base está en la "confianza". La historia de USA permite generar mejores expectativas sobre su moneda que la Argentina, y las recientes medidas adoptadas por ésta última terminaron de confirmarlo.

Pero como decía, el problema no es el dólar, sino los problemas estructurales. Es decir, la inflación. Es decir -valga la redundancia- la emisión monetaria descontrolada para cubrir déficit fiscal.

Pero por qué sucede esto?... Otra vez la respuesta está en la posición estatista, voluntarista e intervencionista del Gobierno. Cuando su "voluntad" no se cumple apela a la coerción profundizando aún más el problema.

En vez de velar por una moneda estable, previsible, teniendo un gasto público responsable y eficiente, dándole independencia al Banco Central para que no emita para cubrir déficit ni hacer populismo, garantizando la seguridad jurídica y las libertades, generando clima de negocios y confianza para recibir inversión productiva directa, haciendo un mercado cada vez más grande, sano y confiable, el Gobierno hace exactamente lo contrario.

Emitió para fogonear el consumo y cubrir el gasto público hasta más no poder. Cuando la inflación dió el primer aviso la negó con el INDEC. Cuando las cuentas no cerraban, se acudió a las AFJP, al Banco Central, a restringir la importaciones, el mercado de cambios, se expropiaron empresas mal controladas y de forma cuestionable, etc. minando de esta forma toda "confianza" en el país.

Este es el problema de base. El primer síntoma no reconocido y por lo tanto no tratado a tiempo fue la inflación, la crisis del dólar es sólo una consecuencia delatora.

Si el Gobierno quiere imponer que la única moneda de curso legal para transacciones y ahorro sea el peso argentino, debe empezar por respetarlo...





La foto es de René Maltete.

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