martes, 7 de agosto de 2012

SUBTES: La hora de hacerse cargo
















La Argentina está viviendo una situación insostenible.

Ayer tuvimos un nuevo accidente ferroviario con 33 heridos cuando aún no existen responsables  del anterior que dejó la muerte de 54 pasajeros.

No hay responsables de aquel accidente ni en la causas judiciales más importantes, como la del caso Schoklender, Boudou, Candela, etc.

Mientras tanto, vivimos en un marco de restricción de la libertad individual producto de la inseguridad delictiva, jurídica y económica.

En mi facebook concluí "paren la Argentina que me quiero bajar...", en alusión a la conocida frase de Mafalda.

Pero también mencioné el paro de subtes que tiene convulsionada a Buenos Aires desde hace ya varios días sin que nadie se haga cargo.

Y en este caso, no sólo está involucrado el Gobieno Nacional sino también uno de los candidatos de la oposición por el PRO Mauricio Macri, quien conduce nada menos que el Gobierno de la Ciudad Capital de la Argentina.

En este útimo caso, me da la impresión que Macri no se está sabiendo diferenciar del marco de degradación general que mencioné al principio.

Es que ha llegado la hora que se haga cargo de lo que siempre reclamó y corresponde que es la gestión de los subtes de la ciudad que gobierna.

No desconozco que se lo quieren transferir con serios déficits estructurales, de funcionamiento y hasta deudas pendientes. Pero acaso si fuera elegido Presidente dejaría de asumir el cargo porque le transfieren un país en similares condiciones?...

Creo que no corresponde. Siempre sucede así. Si uno se propone solucionar problemas, se ofrece y es elegido para eso, no puede ser parte del mismo, sino justamente, ofrecer lo mejor que se tiene y puede en cada momento.

No tengo dudas sobre la descripción general de la transferencia de los subtes de la Nación a la Ciudad de Bs. As. que hace el gobierno de la ciudad, pero no es menos cierto que en todo caso esa descripción debería ser parte de un "beneficio de inventario" donde se haga saber a la sociedad bajo qué condiciones, limitaciones y perspectivas se recibe un servicio, pero nunca para ser rechazado. Porque en el rechazo se dá la peor de las hipótesis: Que los ciudadanos quedemos rehenes tanto de la Administración Nacional como de la Ciudad, padeciendo desde las pésimas condiciones de viaje, la falta de servicio, hasta el riesgo de sufrir un grave accidente como el ferroviario comentado al inicio.

Por lo demás, existe un principio en derecho que reza que "quien puede lo más puede lo menos". Es decir, si el Jefe de Gobierno de la Ciudad pudo aumentar la tarifa no puede decir que dicho acto no importa al menos un principio de ejecución del traspaso y el ejercicio de un acto típico de posesión. Tal vez de los más importantes y difíciles de adoptar en la gestión de un servicio público.

Creo que llegó la hora que el gobierno de Macri se diferencie del contexto general decadente que estamos viviendo y se haga cargo de administrar de la mejor manera posible lo que le corresponde con lo que tiene y puede.

De la misma manera que le correspondería asumir el país en la condiciones que se le entregue si llegara a ser elegido Presidente.

De lo contrario, se corre el riesgo que la Argentina caiga en una situación de resignación y anomia generalizada sin opciones de salida, lo cual en definitiva termina carcomiendo el sistema representativo y republicano de gobierno de la misma forma que el Gobierno Nacional lo hace al restringir las libertades individuales.

En definitiva, lo que asegura el funcionamiento adecuado y eficiente del sistema democrático y republicano no es necesariamente el éxito del gobierno de turno, sino la esperanza de tener una alternativa diferente...






La pintura es de Juan Genovés.




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