jueves, 6 de diciembre de 2012

Qué pasará después del "7D" ?

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 











En primer lugar, en términos técnicos debiera haber un fallo en las próximas horas sobre la cuestión de fondo planteada por el Grupo Clarín acerca de la inconstitucionalidad de algunos artículos de la Ley de Medios.

Si no hay fallo, la medida cautelar debiera ser prorrogada por cuanto fue dictada en la misma causa para garantizar el derecho del reclamante, que de lo contrario, se vería obligado a adoptar medidas de desinversión que de ser revocadas luego le causarían un gravámen irreparable.

Es cierto que de la interpretación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación la fecha de vencimiento de la medida cautelar opera el 7 de diciembre, pero no es menos cierto que la misma tiene esa fecha límite por cuanto se suponía que para entonces estaría resuelta la cuestión de fondo.

Es por eso que la misma Corte ante el pedido de prórroga del Grupo Clarín se expidió solicitando la inmediata resolución del caso.

Si llegara a haber un fallo sobre el fondo en las próxima horas, dependerá fundamentalmente de la forma en que se resuelva la cuestión.

Si es por la inconstitucionalidad de la norma atacada por Clarín, la medida cautelar seguiría de hecho vigente en sus efectos al no ser aplicable la norma al caso concreto.

Solamente ante un fallo contrario a las pretensiones del recurrente podría la ley entrar en vigencia. Y allí sobrevendría la segunda cuestión relativa al decreto recientemente modificado en cuanto a que otorgaba una prórroga de 30 días desde la fecha de vencimiento para presentar los planes de adecuación y desinversión ordenados por la cuestionada Ley.

Pero más allá de la cuestión técnica, los efectos del 7D buscados por el Gobierno ya se cumplieron.

La Ley de Medios fue una de las tantas "leyes a medida" dictada por el oficialismo con el fin, en este caso, de limitar el poder de un medio que pasó de ser uno de los mayores aliados del "kirchnerismo" durante el primer mandato de Néstor a uno de los enemigos más acérrimos del modelo.

Algo al que el Grupo Clarín nos tiene acostumbrados ya que suele tener el "timing" suficiente de cambiar su línea editorial dependiendo del grado de "desgaste" del gobierno de turno, y obviamente, de sus intereses empresarios como cuando necesitó la pesificación de deudas al inicio del mandato K.

Pero como decía, el 7D ya cumplió sus efectos porque más allá de que el Grupo Clarín es un grupo concentrado predominante en el mercado de la información, no es menos cierto que lejos está de ser un monopolio, ni siquiera un oligopolio como reiterada e infundadamente "machacó" tantas veces el Gobierno.

Entonces el objetivo prioritario de la Ley fue, más allá de eventualmente conseguir una menor participación de dicho grupo en el mercado, tratar de invalidar ó al menos denunciar la supuesta parcialidad de un medio informativo que además de poderoso siempre fue muy popular.

Esa especie de alerta, de intento de "concientización" de parcialidad, de generar dudas sobre sus contenidos el Gobierno ya lo logró, y avanzar más allá de eso podría generarle más costos políticos que beneficios.

Por eso creo que finalmente, aún habiendo un eventual rechazo del planteo judicial del Grupo Clarín, bastará con el desprendimiento consensuado de alguna empresa, acciones y/o licencia del grupo menor como para que la cuestión entre viejos aliados devenidos enemigos quede saldada.

Mientras tanto, la cuestión será "estirada como chicle" porque sigue logrando un efecto tan ó más importante que el buscado por el Gobierno con la Ley de Medios:  Mantener luchas hidalgas que cohesionen la tropa oficial mientras la mayoría de la gente se distrae con cada capítulo de la pelea de los problemas de fondo: La falta de inversión, la inflación, la inseguridad personal, jurídica y el futuro del país. 








La foto es de Perfil digital.





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