martes, 5 de febrero de 2013

"Siembra vientos..."
























"Y recogerás tempestades..." dice el dicho. Aplicable más que nunca a los abucheos e insultos que en el día de ayer recibieron los funcionarios del Gobierno argentino Kicillof y Boudou.

Algunos medios han titulado la noticia como "escraches" y la verdad que no se trata exactamente de ese mecanismo típico del fascismo porque no hubo un movimiento organizado que invadiera la propiedad del afectado, sino que se produjo forma espontánea y en lugares públicos.

Pero decía que el refrán que titula este post viene al caso porque fue sin dudas el Gobierno el que comenzó con este tipo de mecanismos, con la gran diferencia que implica cuando el que cuestiona es el máximo representante del Estado y el cuestionado un simple particular.

Me refiero a los casos de "escraches" oficiales a periodistas y hasta un simple corredor inmobiliario que por haber dado informaciones inconvenientes al Gobierno, fueron denunciados públicamente nada menos que por la Presidente de la Nación en "Cadena Nacional".

Pensemos incluso que un funcionario público lleva implícita en su labor justamente la exposición pública -valga la redundancia- lo cual le genera muchas veces satisfacciones y otras, amargos sinsabores como los del caso en cuestión.

Pero los particulares que fueron denunciados en cadena nacional se vieron no solamente incriminados por la máxima autoridad del Estado -que de por sí es mucho más que un escrache- sino además expuestos públicamente ante todo el país.

Si el Gobierno realizó semejante acto de amedrentamiento de un ciudadano particular, qué menos se podía esperar de aquellos otros que se sienten indignados ante algunas medidas y/o funcionarios del gobierno?

Tampoco viene al caso hablar de "tolerancia", porque en realidad tolerancia y límites se le exige al "Poder". Al que el soberano -el pueblo- le ha dado el mandato, sus armas y el monopolio de la fuerza pública para que lo cuide y represente. Y en ese acto de representación debe primar la tolerancia del mandatario hacia sus mandantes porque representan a una pluralidad y son los verdaderos dueños del Poder, pero no a la inversa.

El Gobierno ha venido sembrando división, fanatismo y confrontación en la sociedad argentina. 

Tal vez ahora haya comenzado a "recoger" sus resultados...







El video web




No hay comentarios: