domingo, 17 de marzo de 2013

Murió un enemigo del liberalismo...

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


 
 
 
 
 
 
 
 
Ayer murió Martínez de Hoz, un emblema de política mal llamada "liberal" en la Argentina.
 
Formado como muchos otros en la Escuela de Chicago, fue Ministro de Economía de la última dictadura militar.
 
Es uno de los casos emblemáticos del "malentendido político" en la Argentina, por cuanto forma parte del grupo de políticos y economístas que desde mi punto de vista, hicieron tanto mal a la Argentina cómo a las ideas liberales.
 
Es que a decir verdad es inconcebible que él mismo se haya identificado con el liberalismo y que aún hoy la gente y los medios lo sigan identificando como liberal.
 
Si algo define al liberalismo es un Estado pequeño, poderoso y eficiente, donde sus actividades se limiten al mandato constitucional de garantizar la educación, la salud, la seguridad, defensa y justicia de la mejor manera posible.
 
Es un Estado fuerte pero limitado por la propia división de Poderes, normalmente laico, que no forma parte ni intenta representar a ninguna corporación, ni gusta de intervenir directa o indirectamente en el mercado.
 
Sin embargo, tanto Martinez de Hoz a título personal como su gobierno, la dictadura militar y muchos otros funcionarios de gobiernos posteriores mal llamados liberales, no sólo no tenían nada que ver con esas ideas, sino que creo, finalmente se constituyeron en sus peores "enemigos" al haber devastado un ideología injustamente.
 
Decía antes que el liberalismo se caracteriza por tener un Estado pequeño, fuerte y limitado. El gobierno del cual el fallecido ministro fue parte era todo lo contrario. Un Estado enorme, deficitario y con la suma del poder público al ser una dictadura que hasta disolvió el Congreso.
 
Es totalmente contradictorio hablar de liberalismo bajo una dictadura.
 
Asimismo, en materia económica las políticas de Martinez de Hoz fueron totalmente estatistas, a punto tal que incluso llegó a estatizar en vez de privatizar como suele suceder en gobierno liberales.
 
Me estoy refiriendo al caso de la empresa de energía "Italo Argentina", a la cual estatizó junto con sus pasivos privados... Siendo un recuerdo de esa época la foto que ilustra este post, tomada en pleno bosque de Palermo, más precisamente en el Rosedal, donde todos los días patinan y corren jóvenes que no sólo no reparan en el nombre sino que tampoco tienen idea de qué se trató.
 
Decía también que la política económica de Martinez de Hoz fue altamente intervencionista, a punto tal que no sólo pretendía como todo dirigista establecer el precio del tipo de cambio en lugar de que lo haga el mercado, sino que además, había establecido una "tablita" (link) que indicaba diariamente cuál sería el porcentaje de la devaluación diaria del peso.
 
Algo que en un contexto inflacionario, con alto déficit fiscal por tener un Estado burocrático y enorme, generó una gran especulación financiera, también llamada "bicicleta financiera" que obviamente, terminó muy mal.
 
Tan mal como el nombre que él mismo adjudicó a su política, "liberalismo".
 
Como anticipé, fue tan fuerte la identificación de su persona y de sus medidas con el liberalismo que diría, sus efectos negativos se padecen aún hoy en la Argentina. Dado que dichas medidas tienen un altísimo rechazo social en gran parte, por el "malentendido" que se generó con estos "ilustres" personajes de nuestra historia política.
 
No sólo generaron una falsa indentificación entre el término liberalismo con medidas opuestas a dicha concepción del mundo y de la vida, sino además, con gobiernos de facto, especulación y corrupción.
 
De hecho, la llamada vulgarmente "bicicleta financiera" permitió a un inédito y enorme grupo de especuladores privados ingresar dólares al país, cambiarlos a pesos y aplicarlos a inversiones financieras cuyos intereses superaban el ritmo inflacionario y obviamente, la devaluación dirigida por la "tabla" de Martinez de Hoz.
 
De esta forma, se ganaba en pesos intereses que a la postre permitían el retorno al dólar con rendimientos por encima de todas las variables económicas y la salida nuevamente del país. Un proceso de despojo crónico y consciente de divisas que sólo encontró remedió en la explosión del sistema por una megadevaluación.
 
Noten que fuerte caló esta gente en la cultura política de los argentinos, que no sólo provocaron un gran daño económico al país, sino, y lo que es peor aún, crearon una identificación con ideas que de haber sido aplicadas realmente en algún momento de la historia de nuestro país se habrían obtenido resultados totalmente diferentes.
 
Un Estado pequeño, fuerte y muy eficiente en sus prestaciones reales de educación, salud, vivienda, seguridad, defensa y justicia. Limitado por la plena vigencia de la División de Poderes.
 
Un mercado libre, pujante, competitivo e innovador, con intervenciones estatales limitadas a desbaratar actividades monopólicas y adoptar medidas anticíclicas ante eventuales crisis internacionales.
 
En cambio, funcionarios como Martínez de Hoz generaron sistemas estatistas disvaliosos, lamentables, y una gran confusión ideológica.
 
Un gran malentendido.
 
Un malentendido que hasta el día de hoy no hemos podido resolver.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Fotos byn web, y en colores mía.
 
 
 
 
 

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