martes, 23 de abril de 2013

Qué hay detrás del proyecto para "democratizar" la Justicia?













 
 
 
 
 
 
 
 


 
Si pensamos en las "buenas intenciones" creo que el Gobierno ha perdido el equilibrio en su enfrentamiento con el "Grupo Clarín".
 
No comprendo cómo se puede gobernar pensando obsesivamente en un grupo periodístico opositor.
 
Es como si un artista dedicara parte de su obra al crítico que lo descalifica.
 
Pero obviamente, en el caso de un gobierno la reyerta casi personal entre la presidente y el multimedios resulta patética y muy negativa para la institucionalidad del país.
 
Entre otras cosas, porque ha llevado al Gobierno a dictar normas que es evidente, no tienen el carácter general que exige la Constitución Nacional.
 
No se puede legislar para un caso concreto, ni teniendo siempre como destinatario a un grupo opositor al gobierno. Simplemente porque el mayor descrédito lo sufre la institucionalidad y el propio Gobierno.
 
Pero en el caso de este intento de avanzar sobre la Justicia, ya se hace difícil pensar que todo esto sea una respuesta del Gobierno ante las medidas cautelares decretadas por la Justicia contra la Ley de Medios que ordena desinvertir al Grupo Clarín.
 
La gravedad del proyecto hace pensar que cómo mínimo, el Gobierno está buscando distraer a la población con proyectos de ley que tienen solución (que no lo apruebe el Congreso con su conformación actual, que lo derogue luego de la conformación opositora que seguramente saldrá de las elecciones de octubre, ó bien, que la propia "cabeza" del Poder afectado decrete su inconstitucionalidad).
 
Digo distraer porque el dictado de este tipo de proyectos, que generan tanta sospecha y discordia social, no parece apropiado ni oportuno en momentos donde llevamos 5 años con altísima inflación, donde el Gobierno no parece reconocerla y mucho menos encontrarle solución.
 
Donde la desconfianza sobre la economía del país ha generado una "sangría" más que fuga de capitales al exterior, donde la inseguridad no cede, donde el clima social está cada vez más caldeado.
 
Mientras la sociedad esté focalizada en este tipo de cuestiones, que como dije, tienen solución dentro del esquema de este mismo Gobierno, no genera reclamos con la misma intensidad sobre otras cuestiones que salvo un giro total de la política del gobierno, no tienen solución.
 
La tercer hipótesis, tal vez la de mayor desconfianza hacia esta gestión de Gobierno, indicaría que sabiendo que perderá su mayoría parlamentaria en octubre, y que tal vez, no sólo no la vuelva a recuperar sino que incluso ya no siga el mismo partido luego de las elecciones presidenciales del 2015, sea necesario generar una Justicia mucho más oficialista aún, para evitar posibles juzgamientos de un nuevo gobierno.
 
No olvidemos que el gobierno kirchnerista ha basado gran parte de su campaña en los hechos de corrupción del ex gobierno -también peronista- del Carlos Menem, sin que ninguno de sus integrantes haya tenido una sóla condena judicial durante casi tres mandatos "K". Más aún,  Menem senador se ha convertido, obviamente, en oficialista.
 
Con esto quiero decir que normalente los "justicialistas" no se juzgan entre sí. Ni siquiera lo hicieron cuando se llegaron a matar entre partidarios durante el período 1973-76.
 
Pero si pensamos que el Gobierno puede llegar a perder la mayoría parlamentaria propia en la elecciones de octubre, y las elecciones presidenciales del 2015 en manos de un partido no peronista, la posibilidad de juzgamiento de casos de corrupción de tres mandatos podría ser un hecho para el que convendría estar preparado.
 
Y qué mejor preparado que ya desde ahora tener el manejo total del la Justicia?...
 
Bueno, son todas posibilidades que no me animaría a descartar. Excepto aquella que no mencioné y es que esta reforma tenga como finalidad mejorar el funcionamiento del Poder Judicial...
 
 





La foto es de Steve McCurry.







1 comentario:

MAGAH dijo...

Clarísimo. Recién le pedía a mi hija que me explicara algo más de lo que yo no sé. Ahora te leo con el condimento político y se ve ...

Beso