viernes, 10 de mayo de 2013

Ideas sobre el "blanqueo" propuesto por el Gobierno

 
   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  
  

 
1-  Implica el reconocimiento, por parte del Gobierno, de varias de sus negaciones. Entre ellas, que hay crisis energética, ya que uno de los dos bonos está destinado a la inversión en YPF, y el otro (Cedin) a intentar recomponer las reservas diezmadas por los más de 14 mil millones de dólares por año que cuesta importar energía.
  
 
 
2-  Significa también el reconocimiento de la importancia del dólar -hasta ahora negada- como única y real moneda para la inversión en bienes durables como inmuebles, y como factor de sustentabilidad de la actividad economía al ser la construcción la "madre de industrias".
 
 
  
3-  Confirma la inexistencia del "modelo" al encerrar contradicciones insalvables tales como la condena política y legal al ahorro en dólares, al mercado de divisas, a la evasión, al turismo en el exterior, y al control total de la actividad económica interna cuando luego tienen que salir a buscar financiamiento en moneda extranjera, en evasores, beneficiándolos por encima de aquellos que se ciñeron a la política oficial.
 
 
  
4-  Delata un conocimiento cabal de lo que niegan, es decir, de la supremacía del "libre mercado" cómo único sistema eficiente y sincero de regular la economía. La rápida reacción y utilización de un mecanismo tan controvertido y audáz en momentos donde el dólar llamado "blue" ó real superó la brecha del 100% con el oficial, y la reservas perforaron el piso de los 40 mil millones de dólares.
 
Esto queda claro al pasar de cuestionar el libre mercado a acudir sin preconceptos a la parte más cuestionable e indeseable del mercado con un pedido de auxilio financiero.
 
En países donde predomina la inseguridad jurídica. El capital y el libre mercado son permanentemente cuestionados, limitados y hasta eliminados. Donde aplican impuestos muchas veces regresivos, injustos y desproporcionados, la posibilidad de acudir a un blanqueo de capitales puede ser una medida de arrepentimiento y principio de corrección de un rumbo equivocado.
 
En tal sentido, el "blanqueo" puede llegar a ser una medida positiva en la medida que sea consecuencia de un entendimiento y aceptación de las reglas del libre mercado que predomina en los países libres y más poderosos de la Tierra.
 
Si así fuera, debería ir acompañado de una serie de medidas que demuestren que se trata de un intento de empezar de nuevo bajo otra mirada de la realidad.
 
En concreto, debería ir acompañado de medidas de reconocimiento de la inflación, de aceptación de sus causas reales basicamente constituídas por una emisión monetaria descontrolada tendiende a financiar el déficit fiscal producido por subsidios, gasto público improductivo, inversión en importación de energía, falta de inversión extranjera, desconfianza de un mercado intervenido, etc.
 
Además, obviamente, de un recambio de ministros, de muestras de saneamiento institucional, de realineamiento internacional con países capitalistas en vez de socialistas como Venezuela, entre otras medidas..
 
Presentado el blanqueo como una medida aislada, más que una corrección ó cambio de rumbo demuestra un intento desesperado de evitar una devaluación y la posible transformación de la inflación en estanflación y/o hiperinflación.
 


5- Las propias declaraciones de la cúpula económica estimando el producido del blanqueo en 4 mil millones de dólares, delata que la medida tiene fines conyunturales. Es decir, que es un costoso "parche" que no sólo no soluciona los problemas de fondo, sino que ni siquiera permite pensar en un alivio para el 2014 cuando reitero, sólo en energía se gastan más de 14 mil millones de dólares en importarla cada año.
 
En tal sentido, no se puede descartar que siendo un año electoral, la medida apunte a evitar un descalabro económico antes de las elecciones legislativs de octubre, y que luego, deban tomarse medidas severas e impopulares como la eliminación total de subsidios, elevación de tasas de interés, estancamiento económico y por qué no, una devaluación.
 
 
 
6-  En términos de principios, todo blanqueo es reprochable porque premia a la evasión y burla al contribuyente responsable. Pero teniendo en cuenta lo ya expuesto, es decir, que estamos ante un país y gobierno que en forma ineficiente e imprudente socavó las bases del libre mercado y por lo tanto, del desarrollo sano y de la razonabilidad contributiva, no sería tan grave si significara un "cambio de rumbo" inserto en un conjunto de medidas.
 
Más allá de todo principio, también el "estado de necesidad" extremo que generó el error de gestión del Gobierno y teniendo en cuenta las gravísimas consecuencias políticas y sociales que crisis similares generaron en el pasado reciente, puede llegar a ser aceptado como medida límite.
 
Lo que de ninguna manera me parece razonable y aceptable es que se confunda y por lo tanto, no se distinga en la norma, la evasión producida dentro del contexto de actividades lícitas de las ilicitas.
 
Es decir, la evasión es siempre ilícita pero no necesariamente la actividad que la generó.
 
En concreto, no es lo mismo el dinero que se encuentra fuera del sistema como consecuencia de la evasión parcial ó total de algunos impuestos que gravan una actividad económica lícita que aquellos que provienen netamente de actividades ilícitas como secuestros extorsivos, corrupción, narcotráfico, tráfico de armas, etc.
 
Más allá de la economía, de los principios y valores, y de todo puritanismo, hay un límite clave en este último aspecto que sería muy penoso que lo dejaran traspasar.
 
Es cierto que no es fácil reglamentarlo. Que aún así puedan ingresar al blanqueo algunos capitales provenientes también de actividades ilícitas, pero no poner ningún límite en la norma que haga esta distinción me parece inaceptable.
 
Porque ya no sería que le pedimos crédito al FMI que por cuestiones ideológicas este Gobierno siempre resistió. Tampoco al propio empresariado y ahorristas que sobrevivieron a la inestabilidad, arbitrariedad e inseguridad jurídica del país evadiendo parcial ó totalmente sus impuestos.
 
Estaríamos buscando financiamiento en actividades ilícitas muchas de las cuales son producto de verdaderos azotes sociales, tales como el narcotráfico, el terrorismo, los secuestros extorsivos, los robos, el juego, la venta ilegal de armas y por qué no, hasta la corrupción del propio Gobierno...
 
 
 
 
 
 
 
Imágen web.
 
 
 
 

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